miércoles, 12 diciembre 2018
La hora actual es: 19:03

Hígado graso no Alcohólico

Novartis y Pfizer colaborarán en la investigación en hígado graso

Las medidas higiénico-dietéticas han demostrado ser eficaces para el tratamiento del EHNA y deben representar el eje central de cualquier estrategia terapéutica. Los tratamientos farmacológicos actuales solo están recomendados en pacientes con EHNA y son limitados además de no estar libres de efectos adversos, por lo que es necesario individualizar cada caso y explicar a los pacientes los riesgos/beneficios antes de prescribirlos. Es importante siempre tener en mente que la principal causa de mortalidad en estos pacientes es la cardiovascular, por lo que el manejo debe ser integral, tratando cada uno de los componentes del síndrome metabólico.

El hígado graso sextuplica el riesgo cardiovascular y aumenta el de ser trasplantado

Pero además, si la enfermedad no se controla y no se mejora el estilo de vida, el hígado puede alcanzar grados cada vez más severos de fibrosis. Y se corre riesgo de llegar al estadio terminal (cirrosis), y de que se necesite un trasplante y/o se desarrolle un carcinoma (tumor maligno) hepático. De hecho, proyecciones internacionales establecen que para 2030 esta condición será la principal causa de trasplante hepático.

Análisis metabolomico para diagnosticar hígado graso no alcohólica en pacientes con diabetes mellitus tipo 2

El binomio compuesto por hígado graso y diabetes tipo 2 es uno de los principales problemas detectados en los últimos años y que, para los médicos, constituye un nuevo reto para controlar a sus pacientes. Esta relación es cada vez más común e importante: el desarrollo de hígado graso causa resistencia a la insulina y, por lo tanto, con el transcurso del tiempo, supone el desarrollo de diabetes.

Diagnóstico de hígado graso y diabetes tipo 2, el tratamiento personalizado

La enfermedad del hígado graso no alcohólico es una epidemia creciente que está estrechamente relacionada con el síndrome metabólico y la resistencia a la insulina con una prevalencia del 69-87% en el contexto de la diabetes. Un creciente cuerpo de evidencia apoya la asociación entre el hígado graso y el aumento del riesgo cardiovascular independiente de los factores de riesgo tradicionales, incluidos los compartidos con el síndrome metabólico.