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viernes, 23 enero 2026
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Hígado Graso Metabólico

La expresión de polimorfismo PNPLA3 podría ser la clave para la enfermedad hepática grave en NAFLD en la población hispana

Se ha demostrado que la presencia de alteraciones en algunos genes y en particular la deteccción del llamado "polimorfismo en el gen PNPLA3" está directamente relacionado con la susceptibilidad de padecer hígado graso no alcohólico y posteriormente progresar a las formas agresivas de la enfermedad, incluidas la cirrosis hepática y el carcinoma hepatocelular.

El hígado graso sextuplica el riesgo cardiovascular y aumenta el de ser trasplantado

Pero además, si la enfermedad no se controla y no se mejora el estilo de vida, el hígado puede alcanzar grados cada vez más severos de fibrosis. Y se corre riesgo de llegar al estadio terminal (cirrosis), y de que se necesite un trasplante y/o se desarrolle un carcinoma (tumor maligno) hepático. De hecho, proyecciones internacionales establecen que para 2030 esta condición será la principal causa de trasplante hepático.

ELEVACIÓN DEL AMONIO EN EL HÍGADO GRASO NO ALCOHÓLICO

El amonio es un producto de desecho producido principalmente por las bacterias intestinales durante la digestión de las proteínas. El amonio se acumula en sangre si no se consigue eliminar del organismo de una manera adecuada, gracias a una buena función hepática. Un estudio reciente demuesgtra una relación entre los niveles elevados de amonio y la enfermedad conocida como Hígado Graso no Alcohólico que afecta a pacientes con obesidad, diabetes e hiperlipidemia. 

Diagnóstico de hígado graso y diabetes tipo 2, el tratamiento personalizado

La enfermedad del hígado graso no alcohólico es una epidemia creciente que está estrechamente relacionada con el síndrome metabólico y la resistencia a la insulina con una prevalencia del 69-87% en el contexto de la diabetes. Un creciente cuerpo de evidencia apoya la asociación entre el hígado graso y el aumento del riesgo cardiovascular independiente de los factores de riesgo tradicionales, incluidos los compartidos con el síndrome metabólico.

Novartis y Pfizer colaborarán en la investigación en hígado graso

Las medidas higiénico-dietéticas han demostrado ser eficaces para el tratamiento del EHNA y deben representar el eje central de cualquier estrategia terapéutica. Los tratamientos farmacológicos actuales solo están recomendados en pacientes con EHNA y son limitados además de no estar libres de efectos adversos, por lo que es necesario individualizar cada caso y explicar a los pacientes los riesgos/beneficios antes de prescribirlos. Es importante siempre tener en mente que la principal causa de mortalidad en estos pacientes es la cardiovascular, por lo que el manejo debe ser integral, tratando cada uno de los componentes del síndrome metabólico.

La microbiota, relacionada con el desarrollo de esteatosis hepática en mujeres no diabéticas obesas

Investigadores del grupo del CIBEROBN dirigido por José Manuel Fernández-Real, acaban de publicar en la revista “Nature Medicine” los resultados de un estudio que relaciona la biodiversidad reducida de la microbiota con el desarrollo de enfermedades hepáticas, como el hígado graso.

Nuevo mecanismo atenúa los efectos de la enfermedad de hígado graso

Recordemos que la mejor forma de vencer una enfermedad es previniéndola, así que lo mejor para evitar desarrollar hígado graso es llevar una alimentación adecuada, hacer actividad física y en general tener hábitos de vida saludables. Consulta a tu nutriólogo y hepatólogo de confianza.