sábado, 15 diciembre 2018
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Diagnóstico de hígado graso y diabetes tipo 2, el tratamiento personalizado

Introducción: La enfermedad del hígado graso no alcohólico es una epidemia creciente que está estrechamente relacionada con el síndrome metabólico y la resistencia a la insulina con una prevalencia del 69-87% en el contexto de la diabetes. Un creciente cuerpo de evidencia apoya la asociación entre el hígado graso y el aumento del riesgo cardiovascular independiente de los factores de riesgo tradicionales, incluidos los compartidos con el síndrome metabólico.

En diabéticos, estudios previos han demostrado que el hígado graso se asocia de forma independiente con la prevalencia de enfermedad cardiovascular, estenosis significativa de la arteria coronaria y eventos cardiovasculares. Por lo tanto, el diagnóstico de hígado graso no alcohólico en individuos diabéticos puede justificar la modificación agresiva del factor de riesgo cardiovascular y la terapia dirigida.

El hígado graso no alcohólico es una enfermedad compleja y heterogénea que puede conducir a diversas complicaciones, como daño hepático severo, diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular. "Para evitar estas enfermedades secundarias, el hígado graso debe ser diagnosticado a tiempo, y el riesgo respectivo para las enfermedades del hígado, el corazón y otros órganos debe ser evaluado con precisión. Luego se puede desarrollar una prevención y tratamiento personalizados", señala el primer autor, Norbert Stefan.

En los últimos años, ha habido muchos hallazgos y resultados nuevos en la investigación del hígado graso no alcohólico. "No solo los pacientes con enzimas hepáticas elevadas deben examinarse en busca de hígado graso, sino también personas con una distribución de grasa desproporcionada, es decir, una gran proporción de grasa abdominal y/o una baja proporción de grasa alrededor de las caderas y las piernas", explica otro de los investigadores, Hans-Ulrich Häring.

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Además, los autores de la revisión recomiendan la detección de hígado graso también para las personas que sufren de resistencia a la insulina o diabetes tipo 2. Para determinar con precisión el contenido de grasa en el hígado y detectar con fiabilidad el daño hepático, como la inflamación y la fibrosis, instan al uso de índices simples o exámenes de ultrasonido en Atención Primaria. Así, aseguran que especialistas como hepatólogos, endocrinólogos y radiólogos podrían realizar exámenes adicionales, como resonancia magnética especial si es necesario.

Por otra parte, recuerdan que los pacientes sufren de hígado graso también pueden lograr efectos positivos con un saludable estilo de vida. Por ejemplo, una reducción de aproximadamente cinco por ciento en peso puede reducir el contenido de grasa en el hígado hasta en un 30 por ciento, avanzan. Sin embargo, para reducir el riesgo de inflamación y fibrosis hepática, "se requiere una pérdida de peso de alrededor del diez por ciento".

"Si no se puede lograr tal pérdida de peso o es insuficiente para mejorar el hígado graso no alcohólico, se debe considerar el tratamiento farmacológico. Hasta la fecha, no se ha aprobado ningún medicamento. Sin embargo, bajo ciertas condiciones, como diabetes e hígado graso u obesidad e hígado graso, se pueden usar medicamentos específicos que tienen diferentes efectos sobre el contenido de grasa hepática, la inflamación y la fibrosis", detallan.

Las investigaciones recientes sugieren que el hígado graso no alcohólico de origen genético se asocia con un mayor riesgo de fibrosis hepática y cáncer de hígado. "Inesperadamente, los mismos pacientes tienen un bajo riesgo de enfermedades cardiovasculares. Para poder tratar adecuadamente a los pacientes afectados, es importante saber si un hígado graso está genéticamente determinado", comenta Stefan.

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Conclusiones y Comentarios: Los autores del trabajo creen que, en el futuro, la aplicación de estos conceptos permitirá un pronóstico de riesgo personalizado y un tratamiento individualizado de hígado graso no alcohólico. Además, revelan que los investigadores podrán desarrollar específicamente programas de modificación del estilo de vida y medicamentos para los respectivos subtipos en función de los diversos aspectos de esta enfermedad.

 

Referencia

https://www.sciencedaily.com/releases/2018/08/180831110419.htm

https://www.redaccionmedica.com/secciones/aparato-digestivo/hepatologia/recomiendan-la-deteccion-de-higado-graso-en-personas-con-diabetes-tipo-2-2544

Norbert Stefan, Hans-Ulrich Häring, Kenneth Cusi. Non-alcoholic fatty liver disease: causes, diagnosis, cardiometabolic consequences, and treatment strategies. The Lancet Diabetes & Endocrinology, 2018

Brouha, S. S., Nguyen, P., Bettencourt, R., Sirlin, C. B., & Loomba, R. (2018). Increased severity of liver fat content and liver fibrosis in non-alcoholic fatty liver disease correlate with epicardial fat volume in type 2 diabetes: A prospective study. European radiology, 28(4), 1345-1355.

Artículo de Divulgación revisado y adaptado por el Dr. Jorge Luis Poo. Hepatólogo Clínico, miembro del Comité Editorial de tu portal AMHIGO y fundador del Grupo Mexicano para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas.