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domingo, 15 septiembre 2019
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Relación entre el cerebro y el hígado

Durante varios años, la relación del hígado con el cerebro, ha sido un tema apasionante para los investigadores, ya que se dieron cuenta de los factores de riesgo para el envejecimiento del cerebro, incluidos los niveles de grasa en la sangre, las enfermedades cardíacas, la diabetes, el tabaquismo, el consumo de alcohol, el sobrepeso, la falta de ejercicio y el estado de la menopausia estaban también relacionados con la salud hepática.

Pero, primero debemos recordar que el hígado es un órgano que ayuda al organismo a digerir los alimentos, almacenar energía y eliminar toxinas. Los entendidos aseguran que está involucrado en más de 500 funciones vitales del cuerpo humano. En contraposición, son varias las enfermedades que lo pueden afectar: por virus, hereditarias, alcohol, drogas, etc.

Un grupo de investigadores suizos descubrió, en este sentido, que una disfunción del hígado puede provocar alteraciones en el cerebro en sólo dos semanas, aunque no se observen síntomas físicos. Esto se denomina “encefalopatía hepática”.

Los resultados del trabajo, publicado en la revista Journal of Hepatology, podrían ayudar a detectar el daño cerebral relacionado con las enfermedades hepáticas a través de un análisis cerebral antes de que el estado de salud de un individuo se deteriore. 

Cuando el hígado está enfermo, como en el caso de la cirrosis, una serie de sustancias ya no se filtran, lo que puede causar trastornos psicológicos, motores y neurocognitivos en los adultos.

Se sabe que uno de los actores de la encefalopatía hepática es el “amonio”, cuyo exceso en el cerebro puede desencadenar edema cerebral y, en algunos casos, la mencionada encefalopatía hepática, explica una de las autoras del estudio, Valérie McLin, profesora del Departamento de Pediatría, Ginecología y Obstetricia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra. 

La investigadora puntualiza que todavía existen dos factores desconocidos: si acaso hay otros agentes moleculares responsables, y cuánto tiempo tarda el cerebro en verse afectado por una disfunción hepática. 

En un intento por responder a estas cuestiones, los científicos observaron ratas con enfermedad hepática crónica durante ocho semanas. Rastrearon a cada animal individualmente poniéndolo en una resonancia magnética cada dos semanas. Gracias a esto, pudieron detectar los cambios desde el inicio de la enfermedad hepática". 

Encontraron que el proceso afecta al cerebro desde la segunda semana de la enfermedad hepática. Y, sin embargo, las ratas tienen síntomas mínimos de la enfermedad. "Basándonos en estudios anteriores, pensamos que se necesitarían unas seis semanas para ver un impacto, es decir, al principio del deterioro de la salud del animal", apuntan los autores. 

"A partir de ese momento, observamos que además del exceso de amonio en el cerebro, la concentración de otras moléculas clave disminuye: la vitamina C, antioxidante, y la creatina, que cumple muchas funciones, incluidas las relacionadas con la energía", detallan. Esta es la primera vez que se demuestra visiblemente cómo se desarrolla la complicación en el sistema nervioso, celebraron por último los autores del informe.

 

Referencia

Braissant, O., Rackayová, V., Pierzchala, K., Grosse, J., McLin, V., & Cudalbu, C. (2019). Longitudinal neurometabolic changes in the hippocampus of a rat model of chronic hepatic encephalopathy. Journal of hepatology.

https://tn.com.ar/salud/lo-ultimo/si-el-higado-se-enferma-el-cerebro-tambien_991795

Artículo de Divulgación revisado y adaptado por el Dr. Jorge Luis Poo, Hepatólogo Clínico, miembro del Comité Editorial de tu portal AMHIGO y fundador del Grupo Mexicano para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas