jueves, 13 diciembre 2018
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Las principales enfermedades de transmisión sexual a nivel mundial: Entre ellas la hepatitis B

Entre los más de 30 agentes patógenos que se sabe se transmiten por contacto sexual, ocho se han vinculado a la incidencia más elevada de infecciones de transmisión sexual (ITS). De estas 8 infecciones, las 4 de etiología bacteriana son actualmente curables: sífilis, gonorrea, clamidiasis y tricomoniasis. Las 4 restantes: hepatitis B, virus del herpes simple (VHS o herpes), VIH y virus del papiloma humano (VPH) son infecciones virales incurables, si bien existen terapias que atenúan o modifican la sintomatología o el curso de la enfermedad.

Diariamente,  casi 1 millón de personas contraen una ITS, que da un estimativo de que anualmente, unos 357 millones de personas se contagian de alguna de las cuatro ITS siguientes: clamidiasis (131 millones), gonorrea (78 millones), sífilis (5,6 millones) y tricomoniasis (143 millones).

En cuanto a las infecciones virales, el número de personas con infección genital por el VHS supera los 500 millones. A nivel mundial, existen más de 290 millones de mujeres infectadas con el virus del papiloma humano, una de las ITS más comunes.

En cuanto a México, las ITS ocupan uno de los cinco primeros motivos de consulta médica, y se estima que cerca de 30% de los mexicanos entre 18 y 30 años de edad han padecido alguno de estos cuadros.

Según datos estadísticos del Instituto Mexicano del Seguro Social, la gonorrea es la infección de prevalencia más elevada entre jóvenes de 18 a 30 años, con un 18% aproximadamente; seguida por la clamidiasis (entre un 9% y 11%), que también ocupan las primeras causas de esterilidad en el país.

En la actualidad, se dispone de tratamientos eficaces contra algunas ITS. Es el caso de clamidiasis, gonorrea,  sífilis y tricomoniasis, que son generalmente curables con regímenes de antibióticos monodosis.

Pero la farmacorresistencia de las ITS, en particular de la gonorrea, ha aumentado rápidamente en los últimos años, limitando con ello las opciones de tratamiento. La menor sensibilidad de la Neisseria gonorrhoeae a la antibioticoterapia de “última línea” (cefalosporinas orales e inyectables), junto con la resistencia desarrollada anteriormente frente a las penicilinas, sulfamidas, tetraciclinas, quinolonas y macrólidos, convierten a este microorganismo en un patógeno polifarmacorresistente.

En cuanto a otros agentes causales de ITS, la resistencia que evidencian a los antimicrobianos es menos común, pero también existe, por lo que la prevención, así como el tratamiento precoz y completo, son cruciales para atacar este problema de multirresistencia.

Para el herpes y el VIH, los medicamentos más eficaces disponibles son los antivíricos, que solo pueden atenuar la sintomatología y controlar la evolución de la enfermedad, pero no son capaces de erradicarla.

Para el caso de la hepatitis B, los inmunomodulares como el interferón  y los fármacos antivirales que disminuyen la replicación viral, pueden frenar así el daño al tejido hepático.

Para prevenir la hepatitis B  se dispone de una vacuna segura y muy eficaz, que se incluye en los programas de inmunización infantil en el 93% de los países, y se calcula que  a servido para prevenir 1,3 millones de defunciones por hepatopatía crónica y carcinomas.

En cuanto a la vacuna contra el VPH, está disponible en los programas de inmunización sistemática en 45 países, que en su mayoría disponen de ingresos medios y altos. Para el caso de los países con ingresos medios y bajos- donde se concentran la mayoría de los casos de cáncer cervicouterino se calcula que esta inmunización podría prevenir la muerte de más de 4 millones de mujeres en la próxima década, si se logra alcanzar una cobertura de vacunación del 70%.

Pero estas pautas no bastan si no están respaldadas por medidas sanitarias gubernamentales, que incluyan programas educativos amplios, que involucren a toda la comunidad, que fomenten las prácticas sexuales seguras, el diagnóstico y tratamiento precoz de los afectados, junto con la no discriminación y estigmatización de las minorías sexuales.

 

Referencia
http://www.facmed.unam.mx/sms/seam2k1/2008/ago_01_ponencia.html