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miércoles, 01 abril 2020
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Desarrollan un mini hígado impreso en 3D

  • Escrito por Dra. Fernanda García Alvarado
  • Publicado en Prevención

Desde su aparición, las impresoras 3D han sido de gran ayuda a la medicina creando desde prótesis funcionales hasta huesos a la medida, pero los científicos quieren ir por más. El nuevo desafío de las impresoras 3D van por crear órganos humanos que se puedan imprimir en máquinas especiales y, a través de los cuales se terminaría no sólo con las grandes listas de espera para los trasplantes, sino que también con la mayoría de los casos de rechazo.
 
Investigadores brasileños afirman haber logrado el desarrollo de organoides hepáticos bioimpresos, es decir, versiones en miniatura del hígado, a partir de células sanguíneas humanas. Estos mini órganos cumplirían todas las funciones esperadas como la producción de proteínas vitales, el almacenamiento de vitaminas y la secreción de bilis. El tejido hepático se obtuvo en tan solo 90 días. Este mini hígado impreso en 3D es un avance que podría convertirse en una alternativa al trasplante de órganos para muchos pacientes que están a la espera.
 
En el sector de la bioimpresión, toda la atención se centra en la creación de órganos funcionales. Un progreso destacable en este campo en 2019 fue el realizado por el equipo del Dr. Tal Dvir, que logró la bioimpresión en 3D un corazón formado por vasos sanguíneos y tejidos. El desafío ahora es mantener vivos estos órganos con el tiempo, un paso que aún no se ha dado.
 
Realizado en el centro de investigación Genoma Humano y Células Madre en la Universidad de Sao Paulo, el estudio es el resultado de una combinación de varias técnicas de bioingeniería, como el cultivo de células madre pluripotentes y la reprogramación celular con bioimpresión 3D. Los investigadores utilizaron la bioimpresora “Inkredible de Cellink”, uno de los fabricantes más reconocidos de la industria, para crear su tejido hepático. Lo que difiere de otros trabajos realizados hasta ahora es que las células se agruparon en la biotinta antes de ser extruidas. Ernesto Goulart, coautor del estudio, explica: “En lugar de imprimir celdas individuales, hemos desarrollado un método para agruparlas antes de imprimirlas. Estos grupos de células, o esferoides, forman tejido y le permiten mantener su funcionalidad durante mucho más tiempo”. Este método habría ayudado a prevenir la pérdida progresiva de contacto entre las células y, por lo tanto, la funcionalidad del tejido.
 
Los investigadores dicen que llevará 90 días desarrollar estos pequeños hígados bioimpresos en 3D, desde la recolección de la sangre del paciente hasta la producción del tejido. El primer paso sería reprogramar las células sanguíneas del paciente en células madre pluripotentes inducidas. Estas son las célular que podrán convertirse en hepáticas y sus esferoides podrán integrarse en la biotinta. Después de este paso el proceso de impresión puede comenzar.  A partir de este punto el cultivo de las estructuras celulares impresas en 3D dura 18 días.
 
Para probar este método, los científicos explican que bioimprimieron tres hígados pequeños diferentes, de las células de tres pacientes voluntarios. Estudiaron la funcionalidad del hígado, así como el mantenimiento del contacto celular. Goulart concluyó lo siguiente: “Nuestros esferoides funcionaron mucho mejor que los obtenidos de la dispersión unicelular. Como se esperaba, durante la maduración, los marcadores de la función hepática no se redujeron «.
 
Los investigadores mencionan que el experimento podría llevarse a cabo a mayor escala y en otros órganos.
 
 
Referencia

https://interestingengineering.com/researchers-create-mini-liver-from-3d-printer

Artículo de Divulgación revisado y adaptado por el Dr. Jorge Luis Poo, Hepatólogo Clínico, miembro del Comité Editorial de tu portal AMHIGO y fundador del Grupo Mexicano para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas