Seguridad de la página de inicio
martes, 16 junio 2026
Log in

Ventajas del sistema digital Cirrho Care

  • Escrito por Dr.Poo
  • Publicado en Prevención

Los sistemas digitales para el cuidado de la salud (o salud digital) integran tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para modernizar la atención médica. Su objetivo central es mejorar el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de los pacientes, haciendo los servicios más accesibles, eficientes y personalizados.

Algunos ejemplos en la práctica médica incluyen:

  • Historias Clínicas Electrónicas (HCE): Permiten centralizar y digitalizar el historial médico de los pacientes. Facilitan el acceso rápido a los antecedentes clínicos, reducen la duplicidad de estudios y evitan errores médicos, logrando una mejor coordinación entre profesionales.
  • Telemedicina y Telesalud: Eliminan las barreras geográficas mediante consultas virtuales y seguimiento a distancia. Resultan vitales para áreas rurales o pacientes con problemas de movilidad, acercando la atención médica especializada directamente al hogar.
  • Salud Móvil (mHealth) y Wearables: Uso de dispositivos como relojes inteligentes, teléfonos y sensores corporales para el monitoreo en tiempo real de constantes vitales (frecuencia cardíaca, niveles de oxígeno, calidad del sueño).
  • Inteligencia Artificial (IA) y Big Data: Procesamiento de grandes volúmenes de datos clínicos para identificar patrones de riesgo, predecir enfermedades y asistir a los médicos en diagnósticos más tempranos y precisos (por ejemplo, en radiología y oncología).

 

De acuerdo con Medscape Europe, el Dr. Rajeshwar Prosad Mookerjee, profesor de Hepatología traslacional en el University College London y consultante de Hepatología en el Hospital Royal Free Hospital de Londres, Inglaterra —junto con numerosos colegas— desarrollaron un original proyecto llamado Cuidado de la Cirrosis (en inglés, CirrhoCare), un sistema digital de atención médica diseñado para el monitoreo y manejo domiciliario de pacientes con cirrosis descompensada.

El sistema combina un reloj inteligente, monitoreo de la presión arterial, básculas de bioimpedancia, resultados informados por el paciente a través de una aplicación y una aplicación de pruebas cognitivas para detectar signos tempranos de encefalopatía, todo integrado con comunicación segura bidireccional con los médicos.

Uno de los artículos de este grupo de investigadores fue publicado en 2025 en la prestigiosa revista British Medical Journal por investigadores del Grupo de Insuficiencia Hepática del University College London (UCL), encabezados por la Dra. Olivia Greenham (primera autora) y el Dr. Rajeshwar P. Mookerjee (profesor universitario, autor principal y Hepatólog consultante del Hospital Royal Free de Lndres) —junto con sus colaboradores—, quienes evaluaron una nueva herramienta digital denominada CirrhoCare, diseñada para vigilar a distancia a pacientes con cirrosis avanzada después de una hospitalización. El título del estudio es por sí solo auto-descriptivo: ¿Puede una aplicación ayudar a prevenir complicaciones y hospitalizaciones en pacientes con cirrosis?

La cirrosis hepática es una de las principales causas de enfermedad y muerte en todo el mundo. Después de sufrir una complicación grave, como acumulación de líquido en el abdomen (ascitis), encefalopatía hepática (por acumulación de amonio y otras toxinas en el cerebro), hemorragia por várices o infecciones, muchos pacientes requieren hospitalización. Sin embargo, una vez dados de alta, el riesgo de volver a ingresar al hospital sigue siendo muy elevado. Los investigadores señalan que hasta la mitad de estos pacientes pueden ser readmitidos durante los primeros 90 días posteriores al alta. Sin embargo, la duda es que no se sabe cuáles son más propensos a re-hospitalización y porqué.

 1.Equipo cirrho care

 

Objetivo

Determinar si el sistema digital CirrhoCare puede detectar tempranamente signos de descompensación hepática y reducir el número de complicaciones, intervenciones médicas no programadas y rehospitalizaciones durante los primeros 90 días posteriores al egreso hospitalario.

 

Metodología

Se trata de un ensayo clínico prospectivo, multicéntrico y aleatorizado que incluirá 214 pacientes con cirrosis descompensada atendidos en al menos 12 hospitales del Reino Unido. Los participantes serán asignados al azar a uno de dos grupos:

  • Atención médica habitual.
  • Atención habitual más el sistema CirrhoCare.

Los pacientes asignados a CirrhoCare recibirán un kit de monitoreo domiciliario compuesto por:

  • Teléfono inteligente.
  • Reloj inteligente.
  • Báscula electrónica.
  • Termómetro digital.
  • Monitor de presión arterial.

Cada mañana, de lunes a viernes, los pacientes registrarán información relacionada con su estado de salud, incluyendo peso, presión arterial, temperatura, frecuencia cardiaca, actividad física y algunas pruebas para detectar alteraciones cognitivas asociadas con encefalopatía hepática. Estos datos se transmitirán automáticamente a una plataforma digital supervisada por profesionales de la salud.

Si el sistema detecta cambios sugestivos de una nueva complicación, el equipo médico podrá contactar al paciente de manera temprana, ajustar medicamentos o recomendar una valoración urgente antes de que la situación se agrave. Las figuras del artículo muestran un modelo de atención continua en el hogar basado en comunicación bidireccional entre pacientes y especialistas.

 

Resultados disponibles hasta el momento

Debido a que este artículo describe el protocolo del estudio, los resultados definitivos aún no están disponibles. Sin embargo, los autores presentan información de un estudio piloto previo realizado con 20 pacientes que sirvió como base para el ensayo actual. En ese estudio preliminar se observó:

Menor proporción de hospitalizaciones durante las primeras 12 semanas.

Reducción importante de procedimientos no programados, como las paracentesis para extraer líquido abdominal.

Mejoría en algunos indicadores de gravedad de la enfermedad hepática.

Buena aceptación y facilidad de uso por parte de los pacientes.

Estos hallazgos iniciales fueron suficientemente prometedores para justificar la realización de un ensayo clínico más amplio y riguroso.

Foto 2

Comentarios de los investigadores autores:

Los investigadores consideran que la monitorización digital continua podría ayudar a cerrar una importante brecha en la atención de los pacientes con cirrosis. Según los autores, identificar de manera temprana signos de infección, acumulación de líquido, deshidratación o encefalopatía podría permitir intervenciones oportunas en la comunidad, evitando muchas visitas a urgencias y hospitalizaciones.

Además, destacan que este tipo de tecnología podría facilitar el acceso a atención especializada en regiones alejadas de los grandes centros hospitalarios y contribuir a una atención más sostenible y eficiente para los sistemas de salud.

Comentario del Dr. Jorge Luis Poo, Hepatólogo Clínico:

La medicina está entrando en una nueva etapa en la que los pacientes pueden ser vigilados a distancia mediante herramientas digitales cada vez más sofisticadas. Tradicionalmente, muchas complicaciones de la cirrosis se detectan cuando el paciente ya presenta síntomas importantes y requiere acudir a urgencias. La posibilidad de identificar cambios sutiles días antes representa una oportunidad muy atractiva.

Aunque todavía no conocemos los resultados definitivos de este estudio, la idea detrás de CirrhoCare resulta muy interesante. El peso corporal, la presión arterial, la temperatura, la actividad física y algunas pruebas cognitivas pueden ofrecer señales tempranas de que algo no marcha bien. Si estas señales son detectadas a tiempo, los médicos podrían actuar antes de que aparezcan complicaciones graves.

Para los pacientes mexicanos, este tipo de estrategias podría ser particularmente útil en sistemas de salud saturados donde los especialistas no disponen de suficiente tiempo para dedicarlo a los pacientes y simplemente son referidos a la consulta externa después de acudir a departamentos de Urgencias de la red de hospitales público del país, sin verificar que los tiempos para la siguiente consulta ambulatoria sean apropiados. Otra aplicación sería en regiones donde el acceso a hepatólogos es limitado o donde las distancias dificultan las consultas frecuentes. Sin embargo, también es importante recordar que ninguna aplicación sustituye la valoración médica presencial, los estudios de laboratorio, de gabinete (endoscopía, ultrasonido y elastografía hepática) que tienen valor pronóstico ya conocidos.

Por ahora, CirrhoCare debe considerarse una tecnología prometedora que aún está siendo evaluada científicamente. Habrá que esperar los resultados finales del ensayo para saber si realmente logra disminuir hospitalizaciones, mejorar la calidad de vida y reducir complicaciones en personas con cirrosis.

Foto 3

¿Qué viene a continuación?

El ensayo CirrhoCare está reclutando a 214 pacientes en 15 hospitales del Reino Unido, incluyendo centros de atención secundaria y grandes hospitales universitarios. El objetivo principal del ensayo, actualmente en curso, es determinar si CirrhoCare reduce la necesidad de intervenciones hospitalarias no planificadas relacionadas con nuevas complicaciones hepáticas dentro de los 90 días posteriores al alta. Los resultados secundarios incluyen los efectos sobre la gravedad de la enfermedad, los reingresos hospitalarios, la mortalidad, la fragilidad, la calidad de vida, los costes sanitarios y la experiencia y participación del paciente.

El estudio también evaluará si la monitorización remota puede reducir la duración de la estancia hospitalaria y mejorar el manejo de complicaciones específicas de la cirrosis, como la ascitis, la encefalopatía y la infección.

El profesor Mookerjee afirmó que los datos económicos de salud, que aún se encuentran en análisis, serán cruciales para una mayor adopción. Estimó que un ingreso hospitalario en el Reino Unido para este grupo de pacientes cuesta alrededor de 16 000 libras esterlinas, mientras que el paquete combinado de hardware y software cuesta alrededor de 700 libras esterlinas y puede utilizarse durante meses. «En comparación, una intervención ambulatoria para el drenaje de ascitis cuesta alrededor de 1200 libras esterlinas».

Añadió que la concienciación pública y política sobre la cirrosis avanzada sigue siendo escasa, a pesar de la creciente incidencia de enfermedades hepáticas. «Necesitamos aumentar la comprensión de lo que realmente es la cirrosis», afirmó. «No se trata solo de pacientes mayores al final de su vida. Muchos son jóvenes, cuyas familias los ven deteriorarse».

Referencia:

 

1. Greenham O, Gananandan K, Balaji A, Kazankov K, Thomsen KL, Bamber J, et al. Prospective multicentre randomised controlled trial to assess the clinical effectiveness of the novel CirrhoCare digital therapeutic management system: a study protocol. BMJ Open. 2025;15.

 

Foto 4

 

Publicación realizada por Dr. Jorge Luis Poo, Hepatólogo Clínico y miembro del Comité Editorial de Amigos del Hígado A.C.