Seguridad de la página de inicio
jueves, 21 noviembre 2019
Log in

Sin beber tu hígado puede sufrir daños por alcohol

Alrededor de una cuarta parte de los adultos del mundo padecen la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD), donde la grasa se acumula en el hígado, lo que impide su función, sin beber en exceso. Se desconoce su causa, pero un artículo en Cell Metabolism sugiere que el nombre a menudo es un poco engañoso.

Jing Yuan, del Instituto de Pediatría de la Capital de China, y sus colegas estudiaron a un paciente que padecía NAFLD grave y que también abusaba del alcohol cada vez que comía alimentos ricos en azúcar, una condición conocida como síndrome de auto-cervecería. Este sindrome normalmente se asocia con infecciones fúngicas, pero este paciente aparentemente no tenía una, ambas resultaron negativas en las pruebas y no respondieron a los medicamentos contra la levadura.

Yuan profundizó más y descubrió que el alcohol provenía de las bacterias intestinales. “Nos sorprendió que las bacterias puedan producir tanto alcohol”, dijo Yuan en un comunicado. “Cuando el cuerpo está sobrecargado y no puede descomponer el alcohol producido por estas bacterias, puede desarrollar enfermedad del hígado graso incluso si no bebe”. Los autores estudiaron las heces de las personas en esta situación para identificar las bacterias responsables específicas y culpar a las cepas específicas de la neumonía Klebsiella.

La Klebsiella es una bacteria que se encuentra en la flora intestinal de la mayoría de la población sin causar ningún daño. Esta bacteria nos ayuda a protegernos de otros gérmenes y a hacer la digestión.

Yuan descubrió que el 60 por ciento de una muestra de chinos que padecen NAFLD tienen bacterias intestinales que producen cantidades considerables de alcohol, aunque rara vez son suficientes para producir signos obvios de intoxicación. Dicho de otra manera, una de cada siete tripas de las personas produce suficiente alcohol como para dañar su salud sin ser molestada, y mucho menos deleitándose con el sabor de un buen vino o whisky.

Para confirmar que todo este alcohol no bebido es realmente responsable de la enfermedad de higado graso no alcoholica, Yuan alimentó a ratones con cepas de K. pneumonia de alta fermentación, y en un mes sus hígados mostraron acumulaciones de grasa. Después de un mes adicional, los hígados quedaron marcados, lo que indica un daño a largo plazo. La eliminación de K. pneumonia detuvo los efectos.

 

Referencia

https://www.cell.com/cell-metabolism/pdfExtended/S1550-4131(19)30447-4

Artículo de Divulgación revisado y adaptado por el Dr. Jorge Luis Poo, Hepatólogo Clínico, miembro del Comité Editorial de tu portal AMHIGO y fundador del Grupo Mexicano para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas