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sábado, 14 diciembre 2019
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¿Fumar y beber?

El alcohol y el tabaco suponen un riesgo grave para la salud y ambos son dos factores de riesgo para muchas enfermedades que incluso pueden ocasionar el fallecimiento de los pacientes y consumidores de estas sustancias. En el caso del alcohol los estudios científicos son contundentes. Confirman que el consumo de alcohol, aunque sea reducido, aumenta el riesgo de algunas enfermedades y ciertos tipos de cáncer, como el colorrectal, de mama, faringe, esófago, boca e hígado.

Un estudio en Reino Unido, estudia la vinculación entre el cigarro y el alcoholismo, los investigadores publicaron una buena manera de comunicar los riesgos para la salud del consumo moderado de alcohol.

Fumar es un factor importante que contribuye al desarrollo del alcoholismo, y según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo de estas dos sustancias es el responsable de que se produzcan más de 7 millones de muertes cada año.

Según explican los expertos, aunque son conscientes de que hay un elevado porcentaje de individuos que toman alcohol y que también son adictos a la nicotina, hasta el momento no se sabe exactamente cuál es la razón. 

Las pautas del gobierno sobre el consumo de alcohol aconsejan a los hombres y mujeres que beban no más de 14 unidades de alcohol por semana, el equivalente a seis pintas de cerveza fuerte promedio o siete copas de vino (o una botella y media de vino).

La guía también dice que no existe un nivel "seguro" de consumo de alcohol cuando se trata de riesgos para la salud.

Este estudio dice que incluso el consumo moderado de alcohol puede poner a las personas en riesgo de cáncer, especialmente del cáncer de mama, que es el cáncer más común en las mujeres en el Reino Unido.

Sin embargo, los estudios que han llevado a cabo estos investigadores han podido arrojar algo de luz al respecto. Según han podido comprobar en los ensayos clínicos, la nicotina mitiga uno de los efectos que se producen al consumir alcohol, el sueño, gracias a que actúa como un estimulante para el cerebro.

De esta manera, cuando se consumen las dos sustancias a la vez, aumentan los efectos secundarios placenteros, ya que se activa un área del cerebro conocida como centro de recompensa que puede inducir a un aumento de la ingesta de alcohol.

Los investigadores van a seguir estudiando el comportamiento de los sujetos bajo la influencia de estas sustancias para poder obtener más información que ayude a alcohólicos y fumadores a dejar sus adiciones. 

 

Referencia

https://www.bbc.com/news/health-47723704

Artículo de Divulgación revisado y adaptado por el Dr. Jorge Luis Poo, Hepatólogo Clínico, miembro del Comité Editorial de tu portal AMHIGO y fundador del Grupo Mexicano para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas