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domingo, 01 febrero 2026
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EL PAN DULCE Y SU LADO OSCURO

La creación del pan dulce en México fue influenciada por los franceses y españoles que fueron los que introdujeron productos horneados, como panecillos crujientes, baguettes y bollería a México. Esto inspiró a los pueblos indígenas para crear diferentes tipos de dulces de pan. El pan dulce mexicano que conocemos es resultado de la unión de dos culturas; el proceso artesanal del pan traído de Europa se fusionó con los rituales y ceremonias de las culturas originarias de nuestro país.

De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (CANAINPA), se tienen solamente registradas 750 variedades de pan en México, pero gracias a la creatividad mexicana, se han calculado alrededor de dos mil 200 creaciones diferentes de panes, esto incluye pan salado y bizcochería. En números de esta misma institución el consumo per cápita de este alimento en el país es de 32,5 kg al año.

canasta pan dulce

Todos los mexicanos tenemos un amor especial por el pan dulce, ya que además de formar parte esencial de nuestra cultura y gastronomía, es algo que disfrutamos comer en todo momento con la familia. El pan es considerado como uno de los convites más económicos de México y se consume diariamente en el desayuno o cena, conocida como merienda, pero ¿cuáles con las consecuencias de consumirlo diariamente?

Estos son algunos efectos negativo que causa este delicioso y aparentemente inofensivo manjar en nuestro cuerpo:

  1. Picos frecuentes de glucosa e insulina
    El pan dulce es alto en azúcares simples y harinas refinadas, lo que provoca elevaciones rápidas de glucosa en sangre y mayor demanda de insulina, favoreciendo resistencia a la insulina a largo plazo.
  2. Aumento de peso y grasa abdominal
    Su alta densidad calórica y bajo poder de saciedad facilitan un consumo excesivo, contribuyendo al aumento de peso, especialmente a nivel abdominal.
  3. Inflamación y malestar digestivo
    El exceso de azúcares y grasas refinadas puede alterar la microbiota intestinal, favoreciendo inflamación, distensión abdominal y molestias digestivas.
  4. Mayor riesgo cardiovascular
    El consumo habitual se asocia con elevación de triglicéridos y colesterol LDL, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  5. Energía inestable y mayor fatiga
    Tras el “subidón” inicial de energía, es común una caída rápida, generando cansancio, antojo por más azúcar y dificultad para mantener la concentración.

Es por ello que lo mejor es disminuir su consumo para evitar estos riesgos en nuestra salud. Lo ideal sería comer pan de vez en cuando y preferir los panes con alto contenido en fibra hecho a base de semillas como la linaza o avena. A continuación, te exponemos la diferencia nutricional del pan dulce en comparación de algún pan integral:

NUTRICUADRO:

NutriCuadro Pan

El Dr. Jorge Luis Poo, Internista y Hepatólogo Clínico que se debe tomar en cuenta estos datos sobre el rico pan, a la hora de implementar un cambio de alimentación y recordar que la cantidad y la calidad de lo que comemos si hacen la diferencia. Finalmente, te recomendamos acudir con un Nutriólog@ para que te ayude a saber qué cambios realizar y qué alimentos resultan más benéficos para tu organismo. ¡No olvides que todos los excesos son malos!

Referencias:

 1. Carcea M. Nutritional Value of Grain-Based Foods. Foods. 2020 Apr 16;9(4):504.
2. Consumo de pan en diferentes regiones del mundo: http://www.magazinebbm.com/english/world-bread-and-bakery-products-market/.html