jueves, 21 marzo 2019
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Las personas con hepatitis C podrán ser donantes de órganos

Las personas con hepatitis C podrán ser donantes de órganos igual que las que no tienen esta infección, de acuerdo con un protocolo que está ultimando la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). Ahora solo se usa un órgano con el virus cuando el paciente que espera está en riesgo vital, y siempre dentro de una política de ensayos aplicada a corazón e hígado, sobre todo. Pero la directora de la ONT, Beatriz Domínguez, ha confirmado a este periódico que las cortapisas para utilizar órganos de estas personas se eliminarán, y espera que no se tarde mucho, pero no tiene una fecha para ello.

Las condiciones para disponer de órganos de estos donantes serán las mismas que en cualquier otro caso. Si hasta ahora se distinguía entre persona sin hepatitis C, persona con anticuerpos (donante con condiciones) y persona con el virus (no donante), esa distinción se eliminará.

La causa principal de este cambio está en el éxito de los nuevos antivirales de acción directa contra el virus de la hepatitis C, explica Domínguez. “Estos han demostrado unas tasas de curación cercanas al 100%”, afirma.

Ello permitirá que los órganos se trasplanten aunque haya riesgo de que el receptor adquiera la infección hepática, ya que cuando se considere oportuno se podrá iniciar el tratamiento contra el virus C, que es sencillo (dos pastillas al día), corto (de dos a tres meses), eficaz (curación de más del 95%) y que no interfiere con los inmunosupresores que toman los receptores de un órgano. “Eso, con los tratamientos anteriores de la hepatitis basados en el interferón no pasaba”, dice Domínguez, ya que este medicamento alteraba el sistema inmunológico. Además, ni el tiempo (de seis meses a un año) ni la eficacia (alrededor del 60%) ni los efectos adversos (muchos lo abandonaban por la depresión y ansiedad que causaba) aconsejaban su uso.

Domínguez asegura que la experiencia de EE UU en este caso ha sido determinante. “El país tiene una crisis de adictos por opiáceos”, explica, “lo que proporciona un elevado número de potenciales donantes por el fallecimiento de personas jóvenes”, ya que ellos son los consumidores más frecuentes. Ello ha llevado a que en los últimos cinco años, desde el uso extensivo de los nuevos tratamientos contra la hepatitis C, haya conocimiento científico suficiente para avalar este uso.


Eso sí, el efecto no será revolucionario. La ONT calcula que en España podrán aumentar las donaciones un 5%, lo que supondría pasar de los 5.261 órganos trasplantados de 2017 (último año con datos) a más de 5.500. Sin embargo, la ONT, que en 2017 llegó a una tasa de 46,9 donantes por millón de habitantes (el siguiente en el mundo es Portugal, que ha importado el modelo español, con 32,7), busca cualquier resquicio para incrementar los casos. A largo plazo, el beneficio se mantendrá, calcula la ONT, pero porque las personas con hepatitis C estarán curadas y podrán donar sin cortapisas, como explicó Marina Berenguer, patóloga del Hospital de La Fe (Valencia), en abril de este año. Además, Domínguez apunta a otro aspecto: “Dará un mensaje de no discriminación hacia las personas con hepatitis C”.

 

Referencia

https://www.kienyke.com/tendencias/salud-y-bienestar/se-puede-donar-un-rinon-con-hepatitis

https://elpais.com/sociedad/2018/12/17/actualidad/1545076293_276633.html

Artículo de Divulgación revisado y adaptado por el Dr. Jorge Luis Poo, Hepatólogo Clínico, miembro del Comité Editorial de tu portal AMHIGO y fundador del Grupo Mexicano para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas