El autocuidado avanza; la regulación sanitaria va detrás
- Escrito por Mtra. Maribel Ramírez Coronel
- Publicado en Expertos
Impulsar una agenda común de autocuidado y alfabetización en salud en América Latina es indispensable para aliviar la presión sobre los sistemas nacionales de salud. Y en ese camino es importante empezar a alinear las reglas del juego en el ámbito sanitario a nivel regional.
Ello quedó claramente expuesto en el II Foro de Alto Nivel de Autocuidado que organizó la Asociación Latinoamericana de Autocuidado (ILAR) en la Ciudad de México, en el marco de sus 25 años.
En el evento desarrollado en la ciudad de México participaron ministerios y secretarías de salud, autoridades regulatorias, especialistas y demás actores en salud de la región. Ahí fueron puestos sobre la mesa puntos relevantes sobre los aspectos de dicha agenda del autocuidado, pero se evidenció que la cooperación en materia regulatoria las cosas van un poco más atrasadas.
El comisionado federal de Cofepris, Víctor Hugo Borja Aburto, puso el dedo en la llaga frente a sus pares de otras agencias de América Latina. Aunque casi todas dicen apegarse a estándares internacionales —PIC/S, ICH, Codex—, en la práctica clasifican de forma distinta el mismo producto. Lo que en un país es suplemento, en otro es medicamento de libre venta. Eso modifica los requisitos, los plazos de autorización, lo que se puede decir en la etiqueta y el tipo de publicidad permitida.
El punto es que la diferencia entre una y otra agencia no es técnica menor. Según el estudio regional de ILAR, más del 80% de los mexicanos considera relevante el autocuidado, pero solo la mitad se siente con el conocimiento y las herramientas para practicarlo. Y un dato contundente: 8 de cada 10 personas en la región usan productos de autocuidado como primera respuesta ante molestias comunes. Esto refleja que hay disposición de la gente a asumir su responsabilidad de autocuidados; en cambio, la claridad regulatoria y la información confiable, no siempre está presente.
Borja fue directo sobre lo que Cofepris ha avanzado y lo que aún no. Desde 2025 opera una vía abreviada que reconoce decisiones de autoridades de referencia con precalificación de la OMS, con metas de 45 días para medicamentos y 30 para dispositivos médicos. El problema, reconoció, es que la implementación sigue lenta: depende de que la agencia mexicana termine de digitalizar procesos y simplificar internamente. Por ahora, en los tiempos reales de la Cofepris todavía no se distingue con claridad cuándo un trámite avanzó por reliance regulatorio (confianza de autorizaciones de otras agencias sanitarias) y cuándo por la vía ordinaria. Al mismo tiempo, la agencia mexicana busca ser reconocida por otras: está en el proceso de evaluación GBT de la OMS, que tomará más de un año. Hoy Cofepris reconoce a muchas autoridades, pero pocas la reconocen a ella. Cuenta con alrededor de 60 instrumentos de colaboración bilateral con 28 países; el regulador mexicano hizo ver que el avance es desigual.
Escrito por: Maribel Ramírez Coronel.
maribel.coronelleconomista.mx
