Identificación de virus entéricos en los alimentos de la Ciudad de México

 
La hepatitis A es una enfermedad hepática causada por el virus de la hepatitis A (VHA). Éste se transmite principalmente cuando una persona no infectada (y no vacunada) come o bebe algo contaminado por heces de una persona infectada por ese virus. La enfermedad está estrechamente asociada a la falta de agua salubre, un saneamiento deficiente y una mala higiene personal.
 
Los virus transmitidos por los alimentos son un común y, probablemente, el más causa poco reconocida de brotes de gastroenteritis. Actualmente, los principales alimentos implicados en la transmisión de virus entéricos humanos son moluscos cultivados en los estuarios contaminados con heces, frutas y verduras regadas con aguas residuales y / o lavados con agua no potable o contaminadas por el contacto con superficies o manos del personal infectados durante su preparación. Además de causar enfermedades agudas, que son de preocupación para la salud pública debido a su baja dosis infecciosa; se estima que, para estos virus, una dosis infecciosa de 10-100 partículas virales es suficiente para infectar a los seres humanos. Sin embargo, algunos autores afirman que sólo se necesitan 1-10 partículas virales para producir una enfermedad diarreica.
 
El norovirus es el agente más común en brotes transmitidos por los alimentos que causan la gastroenteritis con una elevada morbilidad y mortalidad, asociada principalmente a los países en desarrollo. La mayoría de los casos ocurren en los hospitales, cruceros, hoteles, residencias de ancianos, guarderías, y esporádicamente en las escuelas y establecimientos de comida.
 
La hepatitis A (VHA) es un patógeno causante de enfermedades transmitidas por los alimentos, con la vía fecal-oral, siendo el principal modo de transmisión. Esta enfermedad es la sexta causa de enfermedades transmitidas por los alimentos en los Estados Unidos que requieren una notificación obligatoria en ese país. Este virus es capaz de causar infecciones gastrointestinales en seres humanos, que pueden ser de un tipo agudo y convertirse sistémica debido al grado de daño hepático que con el tiempo puede causar.
 
Rotavirus se reconoce como una causa importante de gastroenteritis infecciosa en lactantes y niños en todo el mundo, pero también se ha informado de que un patógeno en adultos. Varios estudios han demostrado un número similar de la incidencia de la diarrea asociada a rotavirus en desarrollo y los países desarrollados, lo que sugiere que el control de esta enfermedad no mejora con el suministro de agua potable, el saneamiento o la higiene (aunque estos son factores que pueden reducir el número de los casos de otras enfermedades). Una de las características epidemiológicas de la gastroenteritis por rotavirus que causa humana es su aparición en una determinada época del año, especialmente durante los meses de lluvia.
 
En México, las enfermedades causadas por los virus entéricos no son de notificación obligatoria y sólo se ha informado junto con otras enfermedades que causan diarrea definidos; en consecuencia, no existe una normatividad, y menos aún una técnica estandarizada para realizar la búsqueda de este tipo de virus en los alimentos, que es la razón por la cual en este estudio, se llevó a cabo la detección de virus entéricos en los alimentos para obtener información con respecto a su presencia .
 
En un estudio realizado por el Departamento de Microbiología de la  Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional, se analizaron un total de 134 muestras: 30 de verduras frescas (7 muestras de espinacas, 12 de perejil, y 11 de la verdolaga), 50 muestras de productos congelados (13 muestras de cerezo, 17 de espinaca, y 20 de la fresa) y 54 muestras de ostras ( Crassostrea virginica), adquirido de supermercados diferentes de la ciudad de México y del mercado "Nueva Viga" del mercado central de la ciudad de México ( "central de Abastos"). El tiempo estimado entre el tiempo de la recolección y el análisis era no más de 4 h.
 
Y como resultado, tuvieron que de las 134 muestras analizadas para la detección de enterovirus, 14 fueron positivas para el VHA, 6 para norovirus, y 11 para el rotavirus.
 
No hay ningún tratamiento específico para la hepatitis A. Los síntomas pueden remitir lentamente, a lo largo de varias semanas o meses. Lo más importante consiste en evitar medicamentos innecesarios. No se deben administrar antieméticos ni paracetamol. La hospitalización es innecesaria en ausencia de insuficiencia hepática aguda. El tratamiento persigue el bienestar y el equilibrio nutricional del paciente, incluida la rehidratación tras los vómitos y diarreas.
 
La mejora del saneamiento, la inocuidad de los alimentos y la vacunación son las medidas más eficaces para combatir la hepatitis A.
 
 
Referencia
Parada-Fabián, J. C., Juárez-García, P., Natividad-Bonifacio, I., Vázquez-Salinas, C., & Quiñones-Ramírez, E. I. (2016). Identification of Enteric Viruses in Foods from Mexico City. Food and Environmental Virology, 1-6.