Alimentos ultraprocesados y salud del hígado
- Escrito por Nut. Frida Gasca
- Publicado en Nutrición y ejercicio
La Enfermedad Hepática por Esteatosis Metabólica (EHEM) es una condición en la cual se acumula grasa en el hígado sin relación con el consumo excesivo de alcohol. Es uno de los trastornos hepáticos más comunes a nivel mundial y está estrechamente asociada con obesidad, resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico. Los investigadores han observado que ciertos patrones alimentarios (especialmente aquellos ricos en alimentos ultraprocesados (AUP) podrían estar relacionados con un mayor riesgo de desarrollar EHEM.
Los alimentos ultraprocesados se definen según la clasificación NOVA como productos industriales con poco o ningún alimento entero y muchos aditivos, azúcares, grasas saturadas y sal (por ejemplo, snacks empaquetados, refrescos, comidas rápidas, galletas industriales, bebidas energéticas). Se ha sugerido que estos alimentos contribuyen a la obesidad y otros problemas metabólicos, pero hasta ahora la evidencia sobre su relación directa con la salud hepática ha sido inconsistente.

Este artículo de revisión sistemática y metaanálisis actualizado reunió y analizó la evidencia científica más reciente para determinar si un mayor consumo de AUP se asocia con un mayor riesgo de EHEM.
Metodología
La Dra. Jinghong Zhang y colaboradores del Departamento de Endocrinología, Hospital de Zhejiang, Hangzhou, Zhejiang, China, realizaron una revisión sistemática de estudios observacionales y un metaanálisis cuantitativo con los siguientes pasos:
Búsqueda de estudios y selección
- Se buscó literatura científica en PubMed, Web of Science, Embase y China National Knowledge Infrastructure (CNKI) sin restricciones de idioma, desde el inicio de las bases de datos hasta el 31 de marzo de 2025.
- La revisión siguió criterios rigurosos de inclusión: estudios que evaluaran la relación entre el consumo de AUP y el riesgo de EHEM en adultos.
- La selección incluyó un total de 10 estudios observacionales que reunían datos suficientes para análisis conjunto.
Participantes y datos
- En total, se combinaron datos de 513,440 participantes con 20,637 casos de EHEM reportados entre los estudios.
- Los estudios incluidos fueron principalmente de tipo transversal o cohorte, lo que significa que observaron poblaciones en distintos momentos o a lo largo del tiempo.
- Las estimaciones de riesgo se calcularon comparando al grupo que consumía más alimentos ultraprocesados con aquel que consumía menos.
Resultados
Los hallazgos principales del metaanálisis fueron los siguientes:
Asociación entre AUP y EHEM
- Las personas con consumo más alto de alimentos ultraprocesados tuvieron un 22% mayor riesgo de desarrollar EHEM en comparación con quienes consumían menos.
- Se observó que por cada incremento del 10% en el consumo de UPF, el riesgo de EHEM aumentó en aproximadamente 6%.
Discusión
Los resultados de este metaanálisis actualizado indican que existe una asociación significativa y consistente entre el consumo elevado de alimentos ultraprocesados y un mayor riesgo de enfermedad del hígado graso no alcohólico. La magnitud del riesgo (22% más en quienes consumen más AUP) sugiere que los patrones alimentarios que priorizan alimentos muy industrializados pueden contribuir al desarrollo de EHEM. La tendencia dosis-respuesta refuerza la idea de que a mayor consumo de AUP, mayor riesgo, lo cual es relevante para estrategias de prevención a nivel poblacional.
Mecanismos posibles
- Según la discusión del artículo, varias características de los alimentos ultraprocesados pueden explicar su efecto negativo sobre el hígado:
- Alta densidad energética: ricos en azúcares añadidos, grasas saturadas y sal, lo cual favorece el aumento de peso y la resistencia a la insulina.
- Bajo contenido de fibra y micronutrientes, que pueden alterar el metabolismo y la salud metabólica general.
- Aditivos y compuestos químicos (p. ej., carragenina, bisfenol A) podrían influir en procesos metabólicos ligados a la inflamación y resistencia a la insulina.

Conclusión
La evidencia científica más reciente nos muestra que el consumo frecuente de alimentos ultraprocesados (como refrescos, comida rápida, botanas empaquetadas, pan dulce industrial y productos listos para comer) se asocia con un mayor riesgo de desarrollar hígado graso, incluso en personas que no consumen alcohol.
Esto no significa que un alimento “prohibido” ocasional vaya a dañar tu hígado de inmediato. Lo que realmente marca la diferencia es la frecuencia y la cantidad. Cuando los ultraprocesados forman parte habitual de la dieta, el hígado se ve obligado a trabajar de más: procesar exceso de azúcares, grasas y aditivos, lo que favorece la acumulación de grasa, la inflamación y alteraciones metabólicas.
Cuidar el hígado no siempre requiere tratamientos complicados o decisiones extremas. Muchas veces, los cambios más poderosos comienzan en lo cotidiano, especialmente en lo que comemos todos los días.
Referencias:
- Zhang J, Shu L, Chen X. Ultra-processed foods and non-alcoholic fatty liver disease: an updated systematic review and dose-response meta-analysis. Front Nutr. 2025 Jul 11;12:1631975.
- Zhang YF, Qiao W, Zhuang J, Feng H, Zhang Z, Zhang Y. Association of ultra-processed food intake with severe non-alcoholic fatty liver disease: a prospective study of 143073 UK biobank participants. J Nutr Health Aging. (2024) 28:100352.
- Zhao L, Clay-Gilmour A, Zhang J, Zhang X, Steck SE. Higher ultra-processed food intake is associated with adverse liver outcomes: a prospective cohort study of UK biobank participants. Am J Clin Nutr. (2024) 119:49–57.
- Teng ML, Ng CH, Huang DQ, Chan KE, Tan DJ, Lim WH, et al. Global incidence and prevalence of nonalcoholic fatty liver disease. Clin Mol Hepatol. (2023) 29:S32–42.