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sábado, 02 julio 2022

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LOS COSTOS DE LA PATERNIDAD

En este junio que celebramos el mes del padre, me preguntaba que últimamente ante toda esta revolución de la igualdad y de que ser padre es un derecho además de toda la responsabilidad que viene con ello, realmente estamos exigiendo lo mismo a los padres que a las madres.


Por ejemplo, el día de la madre a veces las felicitaciones son: a ti que sola has salido adelante, a ti que eres mamá y papá. Entiendo que llevamos años de un cambio social, cultural, histórico ante el ejercicio de la maternidad y la paternidad, más me parece que a veces somos demasiado radicales en cómo vemos ambas partes. También, los memes que pude ver en las redes sobre las mamás siempre son exaltando las cualidades femeninas y de madres abnegadas y entregadas, mientras que la de los padres; hubo unos muy tiernos y felicitando a los padres como seres con súper poderes, más unos que otros en torno burlón ante “ser padre” y es aquí cuando me salta que para que exista un cambio en este proceso que inició hace varias décadas sugeriría dejar de ser tan contradictorios en los mensajes que mandamos. dia del padre


Voy aclarando esto, por un lado, se sobrecarga de responsabilidades a los padres/hombres de familia: ser responsables, buenos proveedores y que nunca desprotejan a los hijos “económicamente hablando”, más la historia los ha educado para no ser afectivos pues los hombres “aguantan vara y no lloran”, más por otro lado se les pide ser amorosos y que aprendan a abrazar, así como así, mostrando su vulnerabilidad y afectividad ¿estará esto permitido para ellos?
¿Qué hay de los padres que deciden quedarse en casa? Conozco algunos quienes son los encargados de limpiar la casa, hacer las labores de la cocina, tener preparados los alimentos, procurar que los hijos hagan las tareas de la escuela, y ¿saben qué? Se les tilda de “pocos hombres” “ellos deberían estar procurando económicamente a la familia”, “pobres mujeres con estos hombres que les tocaron”, etc. Se les sobre carga de responsabilidades, si un papá decide quedarse en casa y cuidar los hijos, tal vez no por la propia madre, más si por el entorno incluso familiar.

Por otra parte, nadie renuncia a los privilegios, sino tiene algo a cambio. No quiero decir esto como un pago por amor, sino que cuando se entrega algo a cambio se requiere ser mirado, amado, abrazado, correspondido, reconocido, no conozco a nadie que haga algo solamente porque sí, necesitamos ser parte de algo y mirados indudablemente, pues somos parte de una manada.

Cada vez más veo a padres de familia involucrados hasta los huesos en la educación emocional de sus hijos, padres que se han quedado con la responsabilidad de la vida cotidiana de los hijos (tengo varios pacientes en este caso) y los veo procurando la estabilidad emocional de los hijos además de la económica, tal vez por esto es que estoy más sensible y alerta al tema, padres amorosos que están esperando ser mirados y no ser visto como “los abandonados con sus hijos”, si queremos reflexionar sobre el rol de géneros y hacerlos más igualitarios, tendremos que repensar nuestro propio papel.

Recuerdo en una clase que estábamos discutiendo sobre el rol del padre y la madre cuando un compañero se comenzó a sentir atacado pues la profesora realmente lo estaba haciendo, atacando a la figura masculina como irresponsable y poco afectiva, recuerdo muy bien sus palabras: “yo soy padre separado y ¿sabes quién perdió? Pues yo, muchas veces he querido llevar a dormir a mi hijo y arroparlo en la noche, no puedo porque las leyes dicen que solamente lo vea tantos días, además de dar cierta cantidad de dinero a su madre, y yo pierdo pues no veo el día a día de mi hijo pues tengo que trabajar y además vivimos lejos en esta ciudad. Ese día a mí me conmovieron sus palabras, pues realmente tendríamos que sentarnos a revisar el cómo hacemos las definiciones sobre la “paternidad y la maternidad”, no por esto dejo de ver las pérdidas emocionales que siempre están a flor de piel de ambos lados y de los hijos cuando existen separaciones o mensajes contradictorios.


Recuerda: “Nadie renuncia a sus privilegios, sino hay algo a cambio”, a veces este pago al contado es ser visto, amado, reconocido y abrazado.
Felicidades a los padres que cada mañana se levantan sonriendo por ver a sus hijos y a las madres que les dan espacio para que ellos puedan ejercer la paternidad de manera libre sin tener que ponerle un precio.

Elaborado por:
Mtra. Gabriela Rodríguez López.
Psicoterapeuta

englishlab2013@gmail.com