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viernes, 12 agosto 2022

EL PORTAL EDUCATIVO DE LA SALUD HEPÁTICA

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¿QUÉ NOS ESPERA PARA EL AÑO 2050?

El miedo a un exceso de población imposible de alimentar ya es habitual en los diferentes debates demográficos, lo cual no es de este siglo. Desde el siglo XVIII, Thomas Robert Malthus, clérigo e ilustrado británico con gran influencia en la economía política y la demografía, ya alertaba de la posible falta de recursos para la especie humana. Hoy en día las discusiones giran en torno a la distribución inequitativa de los alimentos, al uso de nuevas tecnologías y a la adaptación de la agricultura y la ganadería a un contexto de emergencia climática.

A qué se enfrenta la alimentación en el mundo y qué pueden aportar las sociedades.

Muchos de nosotros nos imaginamos el futuro, pensamos cómo nos gustaría vivir y en disfrutar de la vida plenamente. Sin embargo, en algún momento nos hemos detenido a pensar qué será de nosotros si todo lo que nos rodea dejara de existir, que pasaría si nuestras acciones cotidianas destruyeran todo aquello que conocemos. El Grupo Internacional de expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) se ha dado a la tarea de investigar y crear escenarios futuros que nos dan una visión de lo que pasara en un futuro. El IPCC ha anunciado que los impactos ambientales ocasionados hacia el planeta tierra son irreversibles. El panel de expertos de la ONU lleva más de tres décadas sentando las bases sobre el cambio climático, y afirma que la humanidad “ha calentado la atmosfera, el océano y la tierra”, lo que ha generado cambios en el planeta tierra. Entre las consecuencias más evidentes como el aumento de las temperaturas, los fenómenos meteorológicos han tomado un evidente cambio, las olas de calor o las lluvias torrenciales que se han vivido en los últimos meses por distintas partes del mundo (Planelles, 2021).

que nos espera
En el mes de agosto se hizo público el sexto informe de evaluación del IPCC, teniendo como objetivo el evaluar los posibles escenarios en función de los gases de efecto invernadero que son emitidos por la humanidad en las próximas décadas. Los gases de efecto invernadero se liberan principalmente por la quema de combustibles fósiles para la generación de energía, además de que son los principales responsables del sobrecalentamiento del planeta. Se advierte que el incremento de la temperatura continuará por lo menos hasta mediados de este siglo. A partir del 2050 las condiciones pueden llegar a ser peores, debido a que se pronostica un incremento de 4,4 grados lo que  multiplicará la intensidad y frecuencia de los fenómenos externos (IPCC, 2021).


El investigador del Instituto de Física de Cantabria (IFCA) José Manuel Gutiérrez explica que “la influencia del ser humano en el clima ya no encaja en ninguno de esos umbrales de probabilidad y se considera que es un hecho probado que no tiene incertidumbre. La evidencia es tan abrumadora que no existe duda científica”. Además, el investigador Pep Canadell del IPCC señala que "hemos tirado por la ventana las posibilidades y las probabiliades y se concluye que es un hecho que el calentamiento se debe a la humanidad" aunado a esto índica que es necesario un cambio de paradigma: “El año 2050 está aquí mismo, porque no estamos hablando de transformar una industria para que deje de usar algunos químicos, ahora hablamos de transformarlo todo: la agricultura, la industria, el transporte, la electricidad. Hemos construido un mundo durante 200 años quemando combustibles fósiles y ahora lo tenemos que cambiar” (Sánchez, 2021).


Las prácticas agrícolas, el sobrepastoreo, la deforestación y la modificación de uso del suelo son solo algunas actividades que contribuyen a la degradación del suelo y por consecuencia ayudan con el cambio climático. México se encuentra incluido entre aquellos con mayor vulnerabilidad al cambio climático. Las temperaturas promedio en el ámbito nacional aumentaron 0.85ºC en los últimos doce años, se han padecido sequias en casi la mitad del territorio mexicano, mientras que en algunas regiones los patrones de precipitación han aumentado causando graves inundaciones (Saavedra, 2021).


La investigadora Blanca Lucía Prado Pano del instituto de Geología por parte de la UNAM, señala que “los alimentos que comemos, los materiales para construir nuestras viviendas, la ropa que vestimos, las medicinas y el agua que bebemos dependen de la capacidad del suelo para realizar sus funciones”. El suelo provee de una gran cantidad de servicios ambientales indispensables para mantener la vida en el planeta. El sistema suelo-vegetación tiene un papel importante en el aumento o en la reducción de las concentraciones de CO2 en la atmosfera; el suelo constituye la mayor fuente de carbono en los ecosistemas terrestres y su permanente degradación podría duplicar el contenido de CO2 que ya se encuentra en la atmosfera (Saavedra, 2021). Por ejemplo, existe evidencia científica que el ganado es responsable de aproximadamente el 14.5% de las emisiones de gases de efecto invernadero; y se indica que el 70% de la deforestación global se lleva a cabo con el fin de cultivar alimento para este sector agrícola. La preocupación que existe ante el cambio climático y, en específico, del impacto ambiental que tienen las prácticas agrícolas, permite hacer una reflexión acerca de cuáles serán las alternativas a seguir para reducir el impacto de estas prácticas (Kale, 2021).


En la última década se ha visto un interés, sin precedentes, en las dietas libres de carne, por ejemplo, el veganismo se ha visto como una opción de estilo de vida. Sin embargo, ha sido todo un desafío, a pesar de que algunas personas optan por esta opción, muchas otras consideran que la carne es la base de una dieta saludable. La comisión EAT-Lancet sobre Alimentos, Planeta y Salud, habla sobre Dietas saludables a partir de sistemas alimentarios sostenibles. Señala que “La transformación a dietas saludables para el 2050 requerirá cambios sustanciales. El consumo mundial de frutas, vegetales, nueces, semillas y legumbres deberá duplicarse, y el consumo de alimentos como la carne roja y el azúcar deberá reducirse en más del 50%. Una dieta rica en alimentos de origen vegetal y con menos alimentos de origen animal confieren una buena salud y beneficios ambientales” (EAT- Lancet, 2019).


demanda alimentosPara el 2050, comer carne podría sufrir un retroceso; los métodos actuales de producir cultivos para alimentar a los animales y así como los modelos de producción de este sector son sorprendentemente ineficientes. Nuevas investigaciones se han enfocado en desarrollar alternativas para la producción de carne, por ejemplo, el Good Food Institute es una organización internacional que reinventa la producción de carne, señalan que las proteínas alternativas como la carne de origen vegetal cultivada ofrecen una mejor manera de alimentar al mundo (Good Food Institute, 2021).


La carne de laboratorio o carne sintética es producida por medio del cultivo de células, el cual presentaría la misma apariencia, sabor y textura que la carne tradicional, pero mediante la utilización de tejidos vegetales. Esta Organización señala que “para el año 2050 no habrá granjas industriales o mataderos, los pocos que existan tendrán métodos tradicionales donde los animales reciban un buen trato y se considera que la cría de animales vivos para carne parecerá tan arcaica como tomar un carruaje tirado por caballos”. Además, existen indicios de la producción de alimentos a partir de microorganismos, en lugar de cultivar o criar animales, se usaran bacterias, hongos, levaduras y microalgas como bases para producir directamente los carbohidratos, proteínas y grasas que necesitamos (Good Food Institute, 2021). El desafío más grande con el que nos encontraremos es romper con el paradigma con el que hemos vivido, aceptar un cambio en nuestra dieta representa una de las alternativas más viables para frenar el impacto ambiental. La adopción global de dietas saludables a partir de sistemas alimentarios sostenibles salvaguardaría nuestro planeta y mejoraría la salud de miles de millones de personas.

Por: Yareli Pérez Bautista

Video recomendado: https://youtu.be/-S0tXnlITIM

Referencias:


1.- Planelles, M. (2021) El gran informe científico sobre cambio climático responsabiliza a la humanidad del aumento de fenómenos extremos. Agosto 06, 2021., de El País Sitio web: https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2021-08-09/el-gran-informe-cientifico-sobre-cambio-climatico-responsabiliza-a-la-humanidad-del-calentamiento-y-el-aumento-de-fenomenos-extremos.html
2.- Kale, S. (2021). ¿Cómo comeremos en el año 2050? Agosto 05, 2021, de The Guardian Sitio web: https://zainduzaitez.com/como-comeremos-en-el-ano-2050/
3.- Goof Food Institute. (2021). Nuestra teoría del cambio. Agosto 05, 2021, de Good Food Institute Sitio web: https://gfi.org/about/
4.- IPCC. (2021) AR6 Climate Change 2021: The Physical Science Basis. Agosto 05, 2021, de IPCC Sitio web: https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/#FullReport
5.- Saavedra, D. (2021). Degradado, 45 % del suelo nacional: Prácticas agrícolas, cambio climático, sobrepastoreo, deforestación, modificación de su uso, algunas causas. Agosto 06, 2021, de Gaceta UNAM Sitio web: https://www.gaceta.unam.mx/degradado-45-del-suelo-nacional/
6.- Sánchez, S. (2021). Pep Canadell, investigador del IPCC: “Hemos perdido tres décadas, pero todavía no es demasiado tarde para parar el calentamiento global”. Agosto 05, 2021, de ARA; Crisis Climática Sitio web: https://es.ara.cat/internacional/hemos-perdido-tres-decadas-todavia-no-tarde-parar-calentamiento-global_128_4081747.html
7.- EAT- Lancet. (2019). Dietas saludables a partir de sistemas alimentarios sostenibles: Alimentos, Planeta y Salud. Agosto 05, 2021, de Eat-Forum Sitio web: https://eatforum.org/content/uploads/2019/07/EAT-Lancet_Commission_Summary_Report_Spanish.pdf