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miércoles, 01 diciembre 2021

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EL VALOR DE LAS BALLENAS PARA LA SALUD DE LA HUMANIDAD EN EL SIGLO XXI

Me motivó hablar sobre ballenas porque encontramos 16 dientes junto con mi padre y mi hijo cuando compartíamos una mañana corriendo en las playas de la ensenada de La Paz, Baja California Sur. Fue muy conmovedor, no solo por la curiosidad de saber a qué animal marino pertenecían, sino por la energía que nos transmitían al imaginarnos un cetáceo nadando a miles de metros en las profundidades del mar.

Ya iniciada la pandemia, en marzo del 2020, charlé con amigos y expertos en la materia sobre el hallazgo. Opinaron que los dientes podrían ser de una ballena piloto, cachalote pigmeo o falsa orca. Actualmente, se investiga su ADN ambiental y con ello conoceremos la edad y especie de forma precisa.

El valor de las ballenas como especie marina

Existen dos tipos de ballenas, las dentadas (como los cachalotes o las orcas) y las barbadas (como la ballena gris, la jorobada y la azul). En los océanos, las ballenas son las especies tope en la pirámide alimentaria. Las ballenas con barbas se alimentan del kril o plancton y las ballenas dentadas consumen toneladas de proteína marina como sardinas, anchovetas, jureles, atunes, salmones y calamares.

Sabían que los cachalotes tienen los dientes y el cerebro más grande de la fauna marina y que llevan sustancias especiales que les ayudan a su flotabilidad y a recorrer el extenso mar a más de 3000 metros de profundidad, en los océanos.


Ballenas 1Las ballenas cumplen un rol ecológico muy importante al fertilizar a los ecosistemas marinos y costeros con toneladas de heces ricas en hierro y nitrógeno y son dispersores de microorganismos. El proceso ayuda al crecimiento del fitoplancton que funciona como el principal alimento del kril, que, a su vez, se convierte en el alimento de otras especies y de las propias ballenas. Es decir, las ballenas cumplen funciones bioquímicas en el ecosistema marino. Se calcula que las emisiones de carbono que a lo largo de su vida captura una ballena equivalen a las emisiones filtradas de mil árboles.

En México estamos muy orgullosos de tener miles de ballenas grises que nacen en nuestro territorio marino. Estas ballenas viajan grandes extensiones oceánicas desde el Pacífico Norte hacia el sur donde las hembras dan a luz a sus crías en las ricas aguas de los humedales costeros del Golfo de California. Se estima que cerca de 20 mil ballenas grises y seis mil ballenas jorobadas migran cada año. Aquí se reproducen, nacen y se refugian en las tranquilas bahías que usan como hogar.

Considero que todo hábitat marino debe contener una población saludable de cetáceos que sean residentes o lo visiten cada año, porque esto asegurará la productividad local y regional de los ecosistemas del cual dependen especies comerciales de peces, pescadores y muchas personas más.

 

El valor de las ballenas como especies pesqueras


Ballenas 2Históricamente se ha valorado a la caza de ballenas en diversas comunidades costeras del mundo, como los Inuits en el norte de Canadá, o bien las tradiciones en Islandia, Japón y Noruega. Inicialmente se consumían a las ballenas con objetivos energéticos y alimenticios, y en los últimos siglos se han sumado las industrias farmacéutica y perfumera.

Por ejemplo, el consumo de carne y sopa de ballena en la región de Hokkaido, Japón es una tradición milenaria en las fiestas navideñas. Incluso existe una obra literaria llamada Geiniku Chômi Gata, el Arte Culinario de la Carne de Ballena, que según cuenta como se preparan recetas de comida con 70 partes diferentes de la ballena, incluidos la lengua y el corazón. ¿Pueden creer que en la actualidad se estima que un 30 % de la población de Japón sigue consumiendo carne de ballena?

Nuevamente los cachalotes, una ballena del tamaño de un autobús, tienen un líquido cerebral blanco denominado espermaceti que sirvió como fuente energética para iluminar. Este famoso líquido, útil en velas, candelabros de calles o en lubricación máquinas industriales tuvó su apogeo en el siglo XVIII. Las barbas eran productos valiosos como los aros de las faldas, el corsé muy de moda en esa época, resortes de camas y paraguas.

La caza comercial de ballenas redujo a sus poblaciones en más del 90 % y en algunos casos hasta la extinción. Fue hasta 1986, que la Comisión Ballenera Internacional (CBI) fija una moratoria a la caza con fines comerciales. Esta medida ayudó a controlar su pesca y redujo su aprovechamiento en pequeñas cantidades con fines científicos y ceremonias de pueblos con raíces históricas.

Actualmente, se habla de una competencia entre las ballenas y ciertas pesquerías o la acuicultura. Por un lado el alto consumo de especies marinas silvestres, como las sardinas o anchovetas que se utilizan en la producción de alimentos procesados de consumo animal tanto en ganadería y avicultura, como en granjas acuícolas, comida de mascotas y la industria farmacéutica. Al sobreexplotarse especies pelágicas como las anchovetas afecta a la cadena trófica de otras especies de peces comerciales y también, a la cadena alimenticia de aves marinas, delfines y a las ballenas.

Por otro lado, existen estudios japoneses sobre contenidos estomacales de la ballena minke que demuestran la existencia de toneladas de calamares, jureles, sardinas o anchovetas que señalan pueden impactar a las pesquerías locales del mar japones. De hecho, usan este argumento para solicitudes de retiro de la moratoria de caza de ballenas. Sin embargo, se ha demostrado que existen más peces en un ecosistema con ballenas, que en un ecosistema sin ellas. Prueba de ello, la podemos ver en la Bahía de La Paz, México.

Irónicamente, los mexicanos somos testigos de la extinción del cetáceo más pequeño del mundo, la Vaquita marina. Esta especie esta afectada por la pesca ilegal, no regulada y no declarada de totoaba (corvina blanca), especie que es valorada en el mercado negro por el consumo de su vejiga natatoria en alimentos gourmet y en restaurantes exclusivos en el continente asiático. Hoy en día se recuperan a las poblaciones de totoabas por métodos acuícolas y se comercializa su carne. Se debe abatir el mercado irregular del Pacífico que afecta a las especies endémicas del norte del Golfo de California.

El valor recreativo y cultural de las ballenas.


Ballenas 3La observación de ballenas vale más de $ 2 mil millones de dólares anualmente en todo el mundo. En México, el servicio turístico está regulado por la NOM – 131 – SEMARNAT – 2010 que establece las reglas de avistamiento de ballenas. Tanto en la península de Yucatán como en la península de California miles de turistas visitan los refugios de ballenas. Otra gran ejemplo son los tours a tiburones ballena en Isla Mujeres, Punta Nizuc, Yum Balam y Punta Cancún en el Caribe mexicano o bien en la zona Bahía de La Paz, en Baja California Sur. Agregaciones de decenas de tiburones ballena usan las aguas marinas mexicanas como lugar de alimentación, reproducción y recreación de las madres con sus crías.

Hoy en día existen comunidades costeras y un considerable número de personas (como biólogos marinos, buzos, apneistas, guías y operadores de tours, pescadores, empresarios y capitanes de pangas y/o embarcaciones (kayaks, yates, veleros, catamaranes) tienen un medio de vida asociado a resignificar el valor de las ballenas y otras especies.

El turismo sostenible de actividades de recreación con fauna marina hace posible que muchas familias tengan un bienestar y forma digna de vivir. Comunidades de personas con derechos y obligaciones colectivas reconocen la necesidad de resiliencia frente al desarrollo no sostenible de mega desarrollos turísticos. Desafortunadamente, el COVID-19 ha ocasionado pérdidas muy amplias debido a la caída de hasta un 85 % en el número de visitantes de algunos estados del país.

Se debe ordenar, vigilar y gobernar las bahías, ensenadas y sitios de agregaciones de especies con valor ecológico, social, y económico a fin de no rebasar las capacidades de carga y ni límites de aprovechamiento con la finalidad de mantener indicadores saludables sobre la conservación de los ecosistemas, biodiversidad y recursos naturales de nuestros mares y costas.

El valor de las ballenas en la salud humana

Las ballenas tienen un proceso evolutivo veloz con genes supresores de tumores que las hace más resistentes al desarrollo del cáncer. Esto ha llevado a investigadores de la Universidad del Norte de Arizona a identificar el proceso de reparación del ADN, el control de la división celular y el crecimiento de genes. La finalidad de los estudios es crear tratamientos y terapias preventivas del cáncer humano y ser una posible razón más de proteger a las poblaciones de cetáceos frente a la sexta extinción masiva. Una vez identificado el fenotipo de supresión del cáncer en los genes de ballenas se podrían crear medicamentos contra la enfermedad y beneficiar a la salud humana.

Ballenas 4El valor más importante en la salud de humana está asociado al control del ciclo del carbono y las emisiones de gases de efecto invernadero. La restauración de las poblaciones de ballenas a nivel mundial no solo fertilizaría los océanos, también, se debe de calcular 33 toneladas de carbono azul (CO₂e) por cada ballena.

Con las poblaciones reducidas entre un 10 % y 25 % se tiene un gran potencial alto de captura de carbono. Por ello, la restauración de poblaciones de ballenas podría ayudar al clima global y con ello a la salud humana. Incluso algunos organismos como el Fondo Monetario Internacional han señalado que la supervivencia de las ballenas debe integrarse en los objetivos de los 190 países que en el 2015 firmaron el Acuerdo de París a fin de combatir el cambio climático.

Los retos en el control de poblaciones de ballenas y otras especies marinas solo podrán solventarse con respetar al interés público y solventar una inversión sólida de recursos públicos y privados en la conservación de especies, poblaciones y ecosistemas. Se requiere la implementación de políticas y presupuestos públicos con medidas de gobernanza, protección, control y vigilancia sobre la pesca ilegal, no declarada y no regulada. Así como, la necesaria creación de la norma y sistema nacional de trazabilidad. Economistas calcularon el valor monetario total de la captura de carbono estimando que cada ballena vale casi 2 millones de dólares a lo largo de su vida.

Conclusión

Como hemos visto el valor de las ballenas ha sido asociado a diversos usos humanos y son apreciadas por las comunidades costeras del planeta en nuestra vida contemporánea. Se debe reconocer el argumento científico, legal y al interés público sobre la conservación de la funcionalidad de las ballenas como especies necesarias para el equilibrio de los ecosistemas marinos y la especie humana.

Ballenas 5

Por mi parte reconozco ser muy afortunado de vivir con mi familia cerca de sitios que son patrimonio de la humanidad y que puedo convivir con grandes especies marinas. Alguna vez, George Wallace, tutor durante mi maestría, me recomendó que debemos ser ciudadanos en el lugar donde vivimos.


Considero que reconocer el valor de las ballenas en cada comunidad costera es una necesidad. Mi deseo es que podamos vivir con equidad intergeneracional que permita que todas las personas, niñas y niños de hoy y del futuro, puedan gozar de interactuar con las ballenas.

Espero pronto saber a que especie pertenecen los 16 dientes que encontramos y continuar motivado en abogar por la conservación de la biodiversidad y recursos naturales para las generaciones presentes y futuras de la especie humana.

Escrito por Camilo Thompson

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