Seguridad de la página de inicio
jueves, 15 abril 2021
Log in

AFRONTAMIENTO DE LA MUERTE EN TIEMPOS DE COVID

Hablar de la muerte, aunque es un suceso inevitable, también es complicado y delicado, ya que por lo regular lo evitamos. Dado que nos anticipamos al hecho de que será doloroso, preferimos concentrarnos en otras cosas y no considerarlo “hasta que suceda” y decidimos “no llamar a la muerte”, “ni siquiera con el pensamiento”. Por lo mismo, prepararnos para ello en cualquier ámbito es algo que pocas personas hacen.

El dolor se siente no solo a nivel emocional, sino también física y cognitivamente, por lo que hay que definirlo e incluso localizarlo en el cuerpo. Las emociones más comunes son: sensación de vacío (al inicio), enojo, culpa, ansiedad (sensación de abandono, estar perdido, indefensión y miedo a la vida), deseo de morir (necesidad de reunirse). Enfrentar la muerte nos contrapone con el sentido de seguridad, justicia, predicción y optimismo que teníamos, por lo que hay que volver a darle sentido y reconstruir esquemas integrando en ellos a la muerte.

mitos y realidades del dolor de cabeza 1366x768En nuestra cultura, hay muchas tradiciones que nos ayudan en el proceso de aceptación, como las celebraciones católicas del 1º y 2 de Noviembre (Día de Todos los Santos y los Fieles Difuntos), con sus altares, ofrendas, rezos y simbolismos que nos conectan con aquellos que se han ido y de manera particular los ritos funerarios que cada familia tiene para poder despedir a sus seres queridos. Pero cada tradición dependerá no solo de cómo se viva en cada familia, sino también de la personalidad de cada uno de nosotros, ya que cada persona tiene diferentes maneras de expresar el dolor; puede ser que algunos lo hagan llorando, gritando, hablando, y buscando compañía, pero otros por el contrario, al entristecerse no hablan con nadie y se aíslan, lo que dificulta la posibilidad de vivir su duelo.

En nuestro país, por lo regular una vez que fallece un ser querido, lo anunciamos a la familia, amigos cercanos y conocidos de la persona que parte, pero también de los deudos, por que una de las maneras de apoyarnos es reuniéndonos. En las velaciones los puntos más importantes son: acompañar el cuerpo, despedirnos del ser querido y apoyar a los dolientes en estos momentos difíciles y que así tengan oportunidad de llorar y vivir su duelo de manera abierta; eso ayuda de diversas maneras, por ejemplo, si nos es difícil llorar, el ver a otras personas que lo hacen, nos invita a poder desahogarnos también. Por desgracia, en estos momentos dada la pandemia generada por el COVID 19, este proceso se complica aun más, ya que muchas de las muertes serán inesperadas, prontas, incluso consecutivas y en definitiva muchos de nuestros rituales y tradiciones no pueden llevarse a cabo, como son las velaciones.

Tomando en cuenta lo anterior, ¿Qué podemos hacer para que se nos ayude, o bien ayudar en el proceso?

Si nosotros perdimos a alguien:


1) Podemos despedirnos escribiendo una carta a la persona, expresando nuestra gratitud, lo que nos deja o incluso disculpándonos de algún pendiente.
2) Podemos buscar a alguien de confianza con quién desahogarnos de manera privada.
3) Podemos realizar los rezos acostumbrados en la familia, vía Zoom o bien realizar un ritual simbólico según nuestras creencias, cada quien desde su casa.
4) Tomarse un tiempo para sentir, nos hacemos “fuertes” por los demás cuando tal vez varios necesitamos llorar acompañados, o hablar de un sentimiento común.
5) Buscar ayuda profesional si se presentan intensos sentimientos de culpa, desesperación extrema, pensamientos de suicidio, inquietud o depresión prolongadas, ira incontrolada, abuso de sustancias o dificultades para continuar con las actividades cotidianas.

Algunas guías para apoyar a alguien:

1) Abrir la comunicación, ¿Cómo estás hoy?
2) Escuchar más de lo que se habla, sin decirle a la persona qué tiene que hacer.
3) Ofrecer ayudas concretas, “¿Puedo ir por tus compras?”
4) Estar ahí acompañando a la persona, pues seguro se presentarán otros “momentos difíciles”.
5) Ser paciente al escuchar la historia y recuerdos de la persona. Conviene recordar que cada persona lleva el duelo a su propio ritmo.
6) Si desea hacer reuniones virtuales, apoyar a las personas mayores en cuestiones tecnológicas.

El duelo se puede considerar finalizado cuando se puede recordar al ser querido sin dolor y volviendo a experimentar emociones, así como ilusión de vivir; aunque puede haber altibajos, sobre todo en fechas importantes.

“Todo lo que amamos nos lo pueden arrebatar, lo que no nos pueden quitar es nuestro poder de elegir qué actitud asumir ante estos acontecimientos”

Victor Frankl

 

Artículo escrito por nuestra colaboradora:

Psic. Fanny Hernández

Psicoterapeuta Cognitivo Conductual e Intervención en duelo.

fannyh.sua@gmail.com