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lunes, 10 agosto 2020
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Enfermedad del hígado graso no alcohólico como factor de riesgo para colangiocarcinoma

Introducción: El colangiocarcinoma (CCA) es un cáncer que surge del epitelio del conducto biliar. La incidencia de CCA varía según las regiones geográficas, desde 0.4 a 3.4 por 100,000 personas por año en Norteamérica y Europa hasta 1 a 85 por 100,000 personas por año en Asia Oriental. Aunque la CCA es un cáncer relativamente poco frecuente, su incidencia ha aumentado en todo el mundo durante la última década. No está claro por qué la incidencia de CCA ha ido en aumento. Esto podría deberse a un aumento en la prevalencia de algunos factores ambientales o del huésped potencialmente relacionados con el desarrollo de CCA.

La CCA se clasifica ampliamente en 2 subtipos por ubicaciones anatómicas como subtipos intrahepáticos (iCCA) y extrahepáticos (eCCA). Los dos subtipos contienen genética, presentaciones, gestión y resultados diferentes. Dado que el diagnóstico en las primeras etapas de la enfermedad es difícil, la mayoría de los pacientes tienen un mal pronóstico. Por lo tanto, el reconocimiento de los factores de riesgo de CCA podría identificar a las personas en riesgo y, en consecuencia, podría mejorar los resultados del paciente.

La enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD, por sus siglas en inglés) es un espectro de enfermedad hepática, que va desde el hígado graso hasta la esteatohepatitis no alcohólica (NASH) y la cirrosis. Se estima que un tercio de la población general tiene NAFLD. La evidencia acumulada sugiere que la NAFLD se asoció con un mayor riesgo de varios tipos de cáncer, incluido el carcinoma hepatocelular (CHC), el cáncer de esófago, gástrico, colorrectal, de mama y de próstata. Datos recientes sugirieron que NAFLD podría aumentar el riesgo de CCA, particularmente el subtipo iCCA.

Por ello, el objetivo de este estudio fue determinar una asociación entre NAFLD y CCA, incluidos sus subtipos, con la realizaciñon de un metanálisis de estudios de casos y controles y estudios de cohortes.

colangiocarcinoma 3

Materiales y Métodos: Se realizó una búsqueda de estudios relevantes publicados hasta abril de 2017 utilizando las bases de datos MEDLINE, EMBASE, Scopus y Cochrane. Los análisis de subgrupos se realizaron con las características del estudio.

Resultados: Se incluyeron siete estudios de casos y controles en el análisis, con un total de 9,102 pacientes con ACC (5,067 iCCA y 4,035 eCCA) y 129,111 controles. En general, la NAFLD se asoció con un mayor riesgo de CCA, con un OR agrupado de 1.95 (IC 95%: 1.36–2.79, I 2 = 76%). Cuando se clasificó por subtipos, NAFLD se asoció con iCCA y eCCA, con OR de 2.22 (IC del 95%: 1.52–3.24, I 2 = 67%) y 1.55 (IC del 95%: 1.03–2.33, I 2 = 69%) , respectivamente. Los OR ajustados agrupados en general fueron 1.97 (IC 95%: 1.41–2.75, I 2 = 71%), 2.09 (IC 95%, 1.49–2.91, I 2 = 42%) y 2.05 (IC 95%, 1.59–2.64, I 2 = 0%) para todos los CCA, iCCA y eCCA, respectivamente.

Conclusiones y Comentario: Este metaanálisis sugiere que NAFLD puede aumentar potencialmente el riesgo de desarrollo de CCA. La magnitud de NAFLD sobre el riesgo de CCA es mayor para iCCA que para el subtipo eCCA, lo que sugiere una patogenia común de iCCA y carcinoma hepatocelular. Se justifican más estudios para confirmar esta asociación.

No existe una manera de prevenir el colangiocarcinoma. Sin embargo, puedes reducir el riesgo de sufrir esta enfermedad:

    •   Dejar de fumar: El tabaquismo está vinculado con un mayor riesgo de tener colangiocarcinoma. Si fumas, deja de hacerlo. Si has intentado dejar de fumar y no lo has logrado, consulta con tu médico acerca de estrategias para ayudarte a dejar de fumar.

    •   Disminuir el riesgo de sufrir enfermedades hepáticas: Las enfermedades hepáticas crónicas están vinculadas con un mayor riesgo de tener colangiocarcinoma. Algunas de las causas de las enfermedades hepáticas no pueden prevenirse, pero otras sí. Haz todo lo posible para cuidar tu salud hepática.

Por ejemplo, para disminuir el riesgo de sufrir inflamación hepática (cirrosis), toma alcohol con moderación, pero lo mejor es directamente no tomarlo. Mantén un peso saludable. Si trabajas con sustancias químicas, sigue las instrucciones de seguridad que figuran en los envases.



 

Referencia



Wongjarupong, N., Assavapongpaiboon, B., Susantitaphong, P., Cheungpasitporn, W., Treeprasertsuk, S., Rerknimitr, R., & Chaiteerakij, R. (2017). Non-alcoholic fatty liver disease as a risk factor for cholangiocarcinoma: a systematic review and meta-analysis. BMC gastroenterology, 17(1), 1-8.



https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/cholangiocarcinoma/symptoms-causes/syc-20352408

Artículo de Divulgación revisado y adaptado por el Dr. Jorge Luis Poo, Hepatólogo Clínico, miembro del Comité Editorial de tu portal AMHIGO y fundador del Grupo Mexicano para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas