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lunes, 02 agosto 2021
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DON RAFAEL, UN TRIPLE A, DE CORAZÓN

  • Escrito por José Bersain Salas Culebro
  • Publicado en Testimonios
 
 
Solis 13“Soy un miembro más de la sociedad mundial de Alcohólicos Anónimos que hoy está diseminada en más de 180 países de los 5 continentes del mundo y Chiapas es tierra fértil de borrachos”. Así, con esa dura frase, se inició una entrevista del periodista chiapaneco José Bersain Salas Culebro, con Don Rafael Solis Narváez, todo un personaje que se ganó el respeto y admiración de mucha, mucha gente. Un hombre que se convirtió en un ejemplo a seguir, para lograr cambiar el infierno del alcoholismo. A continuación, en memoria de Don Rafa, transmitimos en nuestro portal parte del texto dedicado a recordar a la vida de un gran hombre.
 
La cita fue en un restaurant de la capital tuxtleca, donde el varón Don Rafael Solís Narváez, llegó puntual a la hora convenida. Hombre afable, serio, de 76 años de edad y aproximadamente 1:80 metros de estatura.  Como todo tuxtleco que orgullosamente soy, vecino del barrio San Jacinto, siempre escuché hablar -y bien- del personaje; confidencialmente debo decirles que lo conocía como Don Rafa Pimienta, reconocido miembro de A. A., pero además un próspero empresario, hombre de bien, benefactor del programa de Alcohólicos Anónimos (AA).
 
Después de las consabidas presentaciones y la explicación del motivo del diálogo, que era el de conocer de viva voz sobre su alcoholismo y vida en AA, iniciamos la amena conversación. 
De entrada nos manifestó proceder de una familia alcohólica, varios de sus parientes (padres, tíos, abuelos) fallecieron de cirrosis alcohólica; él se inició con las bebidas etílicas a los 14 años y tuvo un alcoholismo activo por 24 años. Llegó a beber hasta 14 días consecutivos y a pedir algunas monedas en la vía pública para seguir embriagándose. Detalló ampliamente que sin éxito buscó tratamientos médicos, psiquiátricos. “También acudí a la iglesia, con hierberos, brujos, chamanes”.
 
En la capital de Chiapas, de donde es originario, acudió por vez primera a un grupo de Alcohólicos Anónimos un 2 de mayo de 1983 y esa fue la última vez que tomé alguna bebida embriagante. Con notoria satisfacción reveló: “Son más de tres décadas en que no me he emborrachado” En ese y otros grupos ocupó casi todos los cargos que se otorgan a sus miembros, así como en organismos regionales de la misma agrupación, hasta ser candidato a representar a todos los AA del país ante las oficinas centrales de esa misma agrupación, con sede en Nueva York, sin lograr esto último.
 
Habló de los esfuerzos que, con otras personas, llevaron a cabo para fundar el primer grupo de AA en la isla de Cuba, que fue una tarea bastante compleja. Las autoridades gubernamentales de ese país sólo les permitían reunirse en el atrio de una iglesia, por lo que los participantes debían llevar su propia silla. Las juntas se llevaban a cabo bajo la mirada vigilante de dos policías del régimen castrista. Finalmente formaron el grupo “Sueño”.
 
En otro momento -señaló más adelante- fue el maestro de ceremonia de la reunión nacional de AA en Acapulco, Guerrero, en el que se dirigió a más de 25 mil alcohólicos anónimos que acudieron a ese acto. Como alcohólico anónimo mejoró su nivel de vida y actualmente -precisó- dedica algunos momentos de su tiempo a la organización que le rescató de la muerte que de seguro hubiese tenido desde tiempo atrás. Su discurso fue interrumpido por el psicólogo Carlos Hiram Culebro Sosa, quien evocó un vieja anécdota y precisó: “mi ahijado dedica mucho pero mucho de su tiempo, dinero y esfuerzo a Alcohólicos Anónimos”. 
 
Pero, ¿tú eres AA?, se le preguntó a Carlos Culebro. No, respondió el mencionado. El entrevistado explicó que los AA deben buscar la asesoría de un miembro de su agrupación al que designan como padrino y es la persona a la que pueden acudir por cualquier duda sobre el programa o si llegasen a tener deseos de emborracharse. Saliéndose de esa tradición, Rafael nombró a Carlos Hiram con esa responsabilidad y la ha ratificado en los actos en que conmemora un año más de sobriedad. En reciprocidad, el padrino entrega al festejado su pastel de aniversario en nombre de la comunidad de Alcohólicos Anónimos y de la familia del festejado.
 
Culebro Sosa dijo no recordar cuantos pasteles había entregado a Rafael y que en algunos grupos lo consideran a él como triple A, que son las siglas de Amigo de Alcohólicos Anónimos. El entrevistado también expresó que, como parte del anonimato, ante los medios masivos sólo se da a conocer el nombre de pila de los AA y sólo es posible identificarlos cabalmente después que han fallecido. Antes de concluir la reunión, el padrino de Rafael preguntó a éste por su salud, respondiendo el aludido que estaba haciéndose algunos estudios de laboratorio. “Está malito”, fue el comentario de Carlos Hiram a este escribano.
 
Hablando AASu esposa, Marisol, agrega a esta entrevista: " ... efectivamente, mi esposo fue incansable en transmitir el mensaje de A A. Juntos recorrimos todo esté bello estado de Chiapas y casi toda la República Mexicana. Y lo más hermoso es que fue uno de los pioneros en llevar el mensaje AA hasta Cuba, hace ya 27 años, donde quedó su labor para la historia. En mí dejo un gran vacío y una gran tristeza; como esposo fue el mejor y me deja el gran recuerdo de 31 años de matrimonio a través de mis hijas."

Sobre su salud, recordó que en el 2004 le detectan su cirrosis hepática, a pesar de que ya tenía 20 años que no consumía alcohol. En el 2005 sus varices del esófago fueron ligadas por los doctores Ramírez Wiella (gastro) y el Dr. Barinagarrementería (endoscopista) del Hospital Angeles. Después de eso, gracias a Dios, nunca volvió a sangrar. Pero, recuerda que el Dr. Ramirez le dijo:  "... Rafael, tienes muy dañado tu hígado, te sugiero busques un buen hepatólogo.." Fue él mismo quien nos recomiendo que acudiéramos al Hospital Médica Sur donde estaba un excelente médico hepatólogo, el Dr. Jorge Luis Poo, también chiapaneco de orígen. Es así como tuvimos la primera consulta en el año 2007. Gracias a Dios y a su tratamiento, a su dieta que, cabe decir que a veces no llevaba bien, así como al apoyo del Dr. David Hernández (gastro) de Tuxtla Gutiérrez, se mantuvo estable por varios años. Fue a partir del 13 de Noviembre del 2020 en que inició con retención de líquidos y alteración de su estado de consciencia, una condición llamada encefalopatía hepática. Según sus estudios su hígado ya estaba muy dañado y su Cirrosis Hepática estaba en grado 4. Los daños del alcohol, aun a pesar de los largos años sin consumirlo, habían hecho su efecto. El se fue poco a poco hacia las estrellas terminando su viaje en esta vida el 2 de Enero del 2021.

 
Don José Salas Culebro, menciona que concluyó gratamente la entrevista. Sn embargo, el pasado 2 de enero, al enterarse del sensible fallecimiento, por el Psic. Carlos Hiram Culebro Sosa,  concluyeron casi al unísono, en la pertinencia de promoverle un justo reconocimiento por su extraordinaria labor a favor de AA.
 
Su dedicación y su ejemplo, deben perseverar y seguir trascendiendo, más en nuestra entidad que como bien puntualizara Don Rafa es una tierra tan fértil de borrachos que su historia debe ser comentada y compartida. Por ello, se dedica estos recuerdos, con humildad y como un modesto homenaje y reconocimiento a RAFAEL, un integrante más de A. A.
 
Un gran hombre, sin duda. Rafa, tu ejemplo y dedicación para ayudar a otros, en esta dura enfermedad, queda para la posteridad. Un fuerte abrazo hacia las estrellas.