Primer trasplante de hígado en Nuevo León

El síndrome de Alagille es una enfermedad genética que afecta al hígado, al corazón y otros sistemas cuyos síntomas suelen comenzar a ser evidentes desde la infancia. La enfermedad es heredada siguiendo un patrón autosómico dominante. La prevalencia en la población es de 1 afectado cada 70.000 nacidos.

Su gravedad puede variar dentro de la misma familia. Los síntomas pueden pasar desapercibidos, pero en otros casos son tan severos que el corazón o el hígado deben ser trasplantados.

Cuándo hay un hígado para donar, los centros de trasplantes buscan a un receptor entre las personas que se encuentran en la lista de espera del Centro Nacional de Trasplantes, tomando en cuenta el tamaño del órgano y el tipo sanguíneo de quienes esperan un hígado en donación.

Los órganos son difíciles de obtener y por lo tanto son insuficientes para todas las personas que los necesitan aunque afortunadamente, los trasplantólogos han desarrollado nuevas técnicas para proporcionar tejido hepático sano, al dividir un hígado de donador a la mitad para trasplantarlo a dos receptores o tomar parte del hígado de uno de los padres y trasplantarlo a su hijo. La donación en vida de tejido hepático es ahora también una opción para receptores adultos.

Médicos del estado de Nuevo León lograron trasplantar una porción del hígado de un hombre al cuerpo de su hijo de siete años, quien padece una enfermedad genética que le provoca cirrosis.

Este es el primer trasplante de este tipo que se realiza en Nuevo León en un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); la complicación fue que se trató de un donador que todavía se encuentra vivo.

Anteriormente se había intentado llevar a cabo un procedimiento de este tipo para tratar a personas con el síndrome de Allagyle, pero no se había logrado porque la enfermedad ya estaba muy avanzada en los pacientes, dio a conocer el IMSS en comunicado de prensa.

Joshua, un niño de siete años de edad, fue diagnosticado con un trastorno genético de los conductos biliares que provoca cirrosis de forma prematura, el síndrome Allagyle; su hígado estaba tan deteriorado, que sus médicos le pronosticaban como máximo tres años de vida si no le hacían un trasplante.

Su padre es Francisco Javier Reséndiz, tiene 26 años, ejerce el oficio de soldador, vive y trabaja en la ciudad de Tampico, Tamaulipas. Ante la situación en la que se encontraba Joshua decidió donarle una porción de su hígado como parte del Programa de trasplante hepático de donador vivo del Hospital No. 25, Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE), en Monterrey.

El 28 de febrero, ambos ingresaron a salas de quirófano contiguas, donde cirujanos especialistas trabajaron durante 11 horas para realizar dos cirugías simultáneas: a Francisco Javier se le extrajo un segmento de 30% de su hígado, mientras que a Joshua se le extirpó el órgano enfermo y después se le implantó la porción del hígado que le donó su papá.

“Ambas intervenciones concluyeron de manera exitosa y padre e hijo pasaron a las Unidades de Cuidados Intensivos respectivas, donde se reportó la evolución favorable de los pacientes”, dijo el IMSS.

Francisco Javier Reséndiz fue dado de alta tras cinco días de la cirugía, cuando los resultados de sus estudios postoperatorios fueron normales y estaba en condiciones de regresar a la ciudad de Tampico, Tamaulipas, donde trabaja como soldador.

Joshua fue trasladado a la Unidad de Trasplantes, donde se recuperó, ha mostrado mejoría y no tuvo complicaciones, por lo que fue dado de alta y con una mejor expectativa de vida, “si cuida su hígado y toma los medicamentos necesarios”.

El trasplante de hígado da la oportunidad de vivir a personas con enfermedades hepáticas graves para quienes resulta el único tratamiento efectivo.

 

Referencia
https://www.horacero.com.mx/nuevo-leon/realizan-trasplante-de-padre-hijo-en-el-imss-de-nuevo-leon/